Antoine Griezmann, en el punto de mira. Ni el parón de las competiciones ha servido para que el delantero francés ganara confianza y se creyera importante en el FC Barcelona. Fue el fichaje estrella del último mercado de fichajes y no ha ofrecido un rendimiento acorde a su condición. Ha participado en 38 encuentros, en los que ha marcado 14 goles y ha repartido cuatro asistencias.

Ya no es que sus números sean grises, sino que su aportación sobre el terreno de juego deja mucho que desear. Se volvió a ver en Son Moix, en el choque frente al Mallorca del pasado sábado. El ex del Atlético de Madrid apenas entró en juego, no disparó a puerta y no creó ninguna ocasión de peligro.

Fue sustituido en el 57', muy probablemente debido al pobre rendimiento que ofreció. Setién premió el buen partido de Braithwaite y castigó su discreto nivel. Habrá que ver si el toque de atención se ve reflejado también en el once de este martes frente al Leganés, en otro partido vital para la lucha por la Liga.

División

El fichaje de Griezmann generó división de opiniones y sus actuaciones no han servido para aunarlas. De hecho, tal y como demuestra la última encuesta de Culemanía en Twitter. Se preguntó a los aficionados si incluirían al delantero francés en una operación el próximo verano, y las respuestas no podrían haber sido más dispares.

Un 36,8% de los votantes señalaron que 'no' y le darían una segunda oportunidad al ariete. El 63,2% restante, en cambio, sí es partidario de desprenderse del ex del Atlético de Madrid cuanto antes. Un 26% lo cambiaría por Lautaro Martínez, objetivo prioritario del FC Barcelona de cara a la próxima temporada.

Un 37,2% de la afición, en cambio, lo utilizaría como moneda de cambio para fichar a Neymar Jr. Griezmann está jugando en su posición y es innegable que su rendimiento dista mucho del que ofreció el futbolista brasileño durante las cuatro temporadas que vistió la camiseta del FC Barcelona (2013-2017).

La figura de Griezmann parte en dos al barcelonismo. Le quedan entre diez y catorce oportunidades para meterse a la afición en el bolsillo. De no hacerlo, su continuidad en el Camp Nou penderá de un hilo.