Michael Jordan es, sin duda alguna, el mejor jugador de baloncesto de la historia y uno de los mejores deportistas de todos los tiempos. Para todos aquellos que no pudieran verlo en directo, y para esos que quieran revivir recuerdos, la plataforma Netflix ha elaborado el documental The Last Dance, que reproduce la temporada del último anillo de los Chicago Bulls del 23, la 1997-98.

Aunque el documental está basado en ese curso, retrocede también a campañas anteriores que enlazan con la historia principal. En el segundo episodio, por ejemplo, rememora la llegada de Scottie Pippen a Chicago en 1987. Se recuerda también uno de los momentos más duros en la carrera de Michael Jordan: la lesión de la temporada 1985-86.

Tras impresionar en su primer año en la NBA, el 23 afrontaba con total ilusión su segundo ejercicio en la mejor liga del mundo. Todo se quebró en el tercer partido, ante Golden StateJordan se rompió un hueso del pie que le obligó a permanecer cuatro meses fuera de las pistas. En total se perdió 64 partidos.

Tiempo limitado

En cierto momento, el escolta se hartó de tanta inactividad y regresó a la universidad para ejercitarse con permiso de los Bulls. Lo que no sabían en Chicago es que su estrella desobedeció las recomendaciones médicas y empezó a jugar duelos individuales, tres contra tres y hasta cinco contra cinco.

Michael Jordan en un fragmento del documental

Michael Jordan en un fragmento del documental

La franquicia se acabó enterando y Jordan solicitó volver a vestirse de corto. Los doctores advirtieron al jugador y a los Bulls que tenía un 10% de probabilidades de volver a lesionarse, algo que hubiera provocado el fin de su carrera. En consecuencia, Jerry Reinsdorf, presidente del equipo, consideraba que no tenía sentido forzar porque no iban a ganar ese campeonato.

Jordan se salió con la suya, pero eso sí, de forma parcial. Por recomendación médica, Chicago impuso un máximo de siete minutos por parte al 23. El exjugador expone en el documental que, más allá de la posible recaída, los Bulls le habían limitado el tiempo de juego para asegurar una mejor posición en el draft de la temporada siguiente.

Historia

Finalmente, Jordan consiguió ser decisivo y llevar a Chicago a los play-offs aunque no pudo participar en el momento clave por la limitación de siete minutos. Con los Bulls clasificados para las eliminatorias por el anillo, se acabó la restricción para el 23. Era la única esperanza para tratar de superar a uno de los mejores equipos en la historia de la NBA: los Boston Celtics de Larry Bird, ParishMcHale y compañía. 

Michael Jordan, exjugador de baloncesto estadounidense

Michael Jordan, exjugador de baloncesto estadounidense

El legendario escolta recuerda que "me retiraron todas las limitaciones y fue como soltar a un perro salvaje". En el primer partido de los play-offs, Chicago perdió (105-123), pero Jordan convirtió 49 puntos. Larry Bird recuerda que ese encuentro fue una exhibición, pero "nadie se iba a esperar lo que pasó en el siguiente".

Y es que lo que pasó fue histórico. El 23 forzó la prórroga en el último segundo y acabó el duelo con 63 puntos, récord en un partido de play-offs. Los Bulls acabaron perdiendo el partido y fueron apeados en primera ronda, pero ese segundo encuentro es inolvidable. Bird recuerda que "no había visto nada parecido ni he vuelto a verlo después. Ese no era Michael Jordan, era Dios disfrazado de Michael Jordan".