Una joven salta al río desde un puente y tiene que aprender a caminar de nuevo

Una joven salta al río desde un puente y tiene que aprender a caminar de nuevo

Sucesos

Una joven salta al río desde un puente y tiene que aprender a caminar de nuevo

La británica se rompió la columna vertebral y se sometió a una operación de más de seis horas

8 julio, 2022 12:27

La vida de la joven de 22 años Libby Sinden cambió para siempre después de tirarse al agua desde un puente. La ciudadana de Reino Unido estaba con algunos amigos a mediados de julio de 2021 en el Puente del Diablo, en la localidad inglesa de Kirkby Lonsdale, cuando decidieron saltar desde gran altura. Sinden acabó ingresada en el hospital y tuvo que aprender a caminar de nuevo.

El grupo de amigos decidió que era buena idea meterse en el río para refrescarse y, para ello, decidieron saltar desde el puente de unos 14 metros de altura. "Había visto tirarse a dos personas antes", apuntó la joven para una entrevista con Kennedy News and Media.

El accidente

Libby sintió la adrenalina previa al salto, pero se tiró igualmente. "En cuanto me lancé, sentí miedo justo antes de tocar el agua al darme cuenta de la altura, unos 14 metros. Tuve mala suerte", afirmó. En el impacto, la chica notó como si hubiera "golpeado contra una pared de ladrillos".

En el accidente, Sinden se rompió la columna vertebral. "Una vez que emergí, me quedé sin aliento. Al principio no fui consciente de la gravedad. Por la manera en que se reventó la columna, parte del hueso se introdujo en el conducto vertebral y ejerció cierta presión sobre uno de mis riñones", explicó sobre la gravedad de la caída.

Secuelas

La joven sacó fuerzas y puso desplazarse hasta una zona de la orilla hasta la llegada de atención médica, que se demoró hasta tres horas y media. Los bomberos la sacaron del agua y un helicóptero la trasladó hasta el hospital, donde se sometió a una operación quirúrgica de más de seis horas en la que le colocaron varillas de metal y tornillos de titanio en la columna.

La mujer tuvo que estar una semana ingresada y hacer uso de una silla de ruedas durante cuatro meses. "Tuve que aprender a caminar de nuevo y adaptarme", aseguró. Aunque todavía tiene secuelas: "No puedo doblarme del todo, esa parte de la columna no se mueve muy bien. Tengo que mover todo el cuerpo cuando me giro para mirar a alguien. Todavía no puedo correr ni hacer actividades intensas. Sigo padeciendo dolor, pero logré volver a caminar".