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Carlos, el tendero que vende sandías e ibérico a precios de derribo /TELECINCO

Un vendedor de sandías amplía su negocio y vende ibéricos a precios imbatibles

La clave del éxito de este tendero radica en que ha dejado de negociar con los intermediarios para tratar directamente con los productores

3 min

Reinventarse o morir, quizá sea una de las frases más pronunciadas por autónomos y emprendedores de todo el país en los últimos tiempos. Algo que también pensó Carlos, un tendero de Parla que se las ha ingeniado para fidelizar a su clientela y ampliar el negocio ante el aumento de precios desmesurado.

Conocido entre sus vecinos como “el rey de la sandía”, el propietario de esta pequeña tienda de abastos ha decidido prescindir de los intermediarios del sector para tratar el mismo con los productores, abaratar costes y ofrecer alimentos a precios de derribo. En su negocio, una sandía de seis kilos se puede comprar a tres euros. ¿Cómo te quedas?

La clave del éxito 

En declaraciones a El programa del verano, el madrileño confiesa que ha decidido readaptar la oferta y bajar precios, cuando en el resto de establecimientos hacen todo lo contrario. Un hecho que ha provocado que las colas a las puertas de su tienda se sucedan días tras días desde primera hora de la mañana.

Si hasta ahora estaba especializado en la comercialización de frutas y productos de huerta, ahora amplia miras para ofrecer ibéricos. La clave del éxito de Carlos se basa en una oferta muy barata, que procede directamente desde los productores locales de patatas, sandías, melones o tomates.

Colas a las puertas de su negocio 

A pesar de que son varios los críticos que ponen en duda la eficacia de las medidas adoptadas por Carlos, el vendedor afirma a las cámaras de Telecinco que le está dando ganancias: “Por supuesto que sigo obteniendo mis beneficios, además tengo mis facturas que algunos dicen que 'el tema del iva'. Tengo mis facturas, tengo el iva y tengo todo", señala ante quienes le acusan de no estar cumpliendo con la legalidad.

Y es que este comerciante vende ahora también jamón por 25 euros la pieza y chorizo y salchichón ibérico por 3 y 4 euros. Carlos ha confesado que obtiene un beneficio de 50 céntimos por cada pieza de chorizo que vende. Solo con esa ganancia ya le salen las cuentas.