Ana María Aldón asegura que sí, sabía que los hermanos Ortega Cano se habían reunido. De lo que salió de allí poco más dice porque cree que nada ha cambiado.

El encuentro no fue fácil para la familia, el diestro acusó a su hermana Conchi de "traidora" y ésta culpa a la diseñadora de ser la responsable de todo. Llega al punto de acusarla de mentirosa por decir que le pidieron una prueba de paternidad para saber si el hijo que tiene en común el matrimonio es de su hermano.

Reunión sin consecuencias

Claro que eso "ocurrió en el mes de junio. Es algo que quiso hacer él y lo hizo", revela, pero "ha habido muchas ocasiones que tenía que haberlo hecho y no lo hizo... pero sabe perfectamente de dónde viene, lo sabemos todo", recuerda. Desde entonces no han habido cambios. "Las cosas se han ido arrastrando y la situación es la que és", subraya la andaluza.

La familia del torero no la quiere. Al menos, eso como ella lo siente: "No sé quién me quiere en esa familia, se verá". Lo que sabe a ciencia cierta es que Conchi Ortega no la quiere para nada. No por las palabras que dijo este sábado, sino por mucho más, por eso actuó. "Yo a las personas, no sólo que no me apartaban sino que me vendían, las fui apartando de mi vida".

Ataques

"Yo nunca he dicho que ella sea mala", alega en su defensa. Pese a todo, admite que "ahora, no le cogería el teléfono, solo lo cojo a la gente que me quiere, la que aporta en mi vida, no a la gente que llama al programa en el que trabajo para decir barbaridades". Lo contrario de lo que hace Conchi que "no me aporta nada", sentencia.

Aldón apunta que no tiene culpa "de que ella lleve cuatro años sin ir a casa de su hermano, no es justo que me culpe a mí, su hermano la adora". Por su parte, "nunca he negado la palabra a nadie, a pesar de muchas cosas", asevera. Lo único que tiene claro es que ha "pasado el segundo peor verano de mi vida y no he tenido la llamada de nadie... ni la esperaba tampoco. Lo mejor es no esperar nada de nadie y así no te decepcionas".