Lara Sajén asegura que se encuentra en el mejor momento de su vida. Después de haber pasado casi 90 días en la isla de Supervivientes, la concursante vuelve a España siendo la décima expulsada pero con el título de "revelación" del reality. Anoche se sentó en el plató del Deluxe con Jorge Javier Vázquez para hablar de los capítulos más oscuros de su vida

Y es que en su proceso no ha sido todo color de rosa. La argentina ha hablado abiertamente de su transexualidad: "El proceso de cambio comenzó hace 13 años. He ido evolucionando y haciendo lo que me pedía mi cuerpo y mi cabeza".

Duro episodio

Sin embargo, el episodio más duro que ha sufrido en su vida fue cuando su hermanastro, de 20 años, abusó sexualmente de ella con tan solo seis. "El abuso fue horrible. Recuerdo que nos acostábamos en la misma habitación y que cuando encendía la luz y me tocaba la cabeza, me tenía que meter en su cama. No era un abuso completo pero sí continuado en el tiempo", ha recordado horrorizada la cantante. 

Asegura que no era consciente de que se estaba tratando de un abuso sexual ni de que fuese algo malo: "Era raro lo que sentía. Sé que no me gustaba pero tampoco sabía por qué pasaba". Ahora, Sajén confiesa que le vienen "flashbacks de aquel momento": "Las secuelas que me quedan es que, cuando soy adolescente, me cogen de la cabeza y me vienen esas imágenes". 

Secuelas

Visiblemente trastocada, Lara ha explicado que hace unos diez años se volvió a reencontrar con ese hombre y sufrió un gran shock. A pesar de la infancia complicada que vivió, agradece todo el apoyo recibido por parte de su madre, quien entró en llamada en directo para dedicarle unas emotivas palabras.

Ella fue una de las personas que más le animó en su proceso de cambio para ser una mujer, tal y como ella se sentía desde bien pequeña: "Empecé tarde, con treinta años, porque no tuve la información adecuada". Ahora, pasados los años, Lara Sajén se alza en contra de los detractores y demuestra su valentía como en su paso por Supervivientes