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Una chica duerme en una cama con aire acondicionado /EP

Los riesgos de dormir con el aire acondicionado

Los expertos recomiendan hacer un uso racional del electrodoméstico y señalan sus peligros más comunes

3 min

Las personas que tienen aire acondicionado en su casa están más que acostumbradas a evitar el calor en verano. Incluso en las noches más calurosas, hay quien decide dormir con el electrodoméstico encendido para tener un mejor descanso. Pero esta práctica no siempre es recomendable.

Los expertos señalan que, si se hace un uso correcto del aparato y se regula a una temperatura moderada, no existe ninguna contraindicación. Los inconvenientes llegan cuando se emplea de forma inadecuada.

Problemas frecuentes

Diversos estudios y varios médicos apuntan que si se produce sobreexposición al aire acondicionado y si la temperatura es demasiado baja es cuando pueden aparecer algunos problemas.

Dolores de cabeza, migrañas, deshidratación, dificultades respiratorias, sequedad de ojos y de piel e incluso contracturas musculares son los más frecuentes. Pero incluso puede provocar un debilitamiento del sistema inmunitario, debido al cambio artificial de temperatura.

Población de riesgo

Estos efectos adversos pueden afectar por igual a toda la población, pero hay un colectivo que es especialmente más proclive a sufrir los citados efectos adversos: las personas con problemas respiratorios.

Los doctores Manuel Serrano, jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital la Luz (Madrid), y Robert Téllez, especialista en Medicina General e internista en Vithas Granada, señalan que las personas con alergias, asmáticas o que padecen de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc), pueden padecer más dificultades. Estos pacientes son más propensos a padecer problemas óseos o musculares, como el reúma, por culpa del aire acondicionado.

Recomendaciones

Para evitar dichos síntomas, los expertos recuerdan que se debe hacer un uso racional del citado electrodoméstico. La temperatura debe regularse entre 24 o 25 grados, e incluso puede estar varias horas encendido. A partir de aquí es necesario aplicar el sentido común: es mejor no ponerse bajo el chorro de aire y si se quiere usar por la noche regular bien la potencia.

Pese a todo, los profesionales se muestran más partidarios de usar los tradicionales ventiladores en los espacios limpios. De este modo se evita también un contraste excesivo de temperatura que puede causar catarros.