Menú Buscar
Una foto de archivo de dos agentes de policía en Estados Unidos

¿Por qué la policía dispara a matar en Estados Unidos?

Las constantes muertes de civiles han vuelto a reavivar la polémica, aunque la ley protege al policía si entiende que hay un riesgo de peligro inminente para él y otros civiles

4 min

¿Por qué la policía en Estados Unidos dispara a matar? Esta es una pregunta que se repite constantemente ante el uso de las armas en el país donde mueren más civiles por arma de fuego del planeta. La muerte de otro hombre afroamericano la semana pasada ha vuelto a reavivar el debate.

¿Bajo qué circunstancias es admisible que un agente de policía dispare contra civiles... a matar? Ante el abuso policial que consideran que están viviendo, alrededor de 200 manifestantes se enfrentaron a la policía de Chicago esta semana, motivados por el disparo contra un hombre de 37 años, que resultó muerto en la escena. La policía de la ciudad, justifició sus actos porque exhibía "las características de una persona armada". 

Cámaras de los agentes

Los agentes han incorporado cámaras personales que graban todos los movimientos que realizan para que se puedan analizar con mayor detalle sus acciones o la de posibles delincuentes. En un vídeo sin audio publicado por las autoridades se ve a Augustus segundos antes de que el oficial lo abatiera.

El material -que dura 51 segundos- fue grabado por uno de los cuatro oficiales presentes en la escena y muestra a la víctima portando un arma en la cintura, e intentando alcanzarla antes de recibir los disparos de los agentes. Las manifestaciones callejeras han creado una fuerte tensión entre miembros de la comunidad y la policía de Chicago, a la vez que han reavivado la discusión sobre temas como el racismo y el uso de armas de fuego para neutralizar situaciones con civiles.

¿Por qué al pecho y no a las extremidades?

Las reglas norteamericanas son claras. "Un agente de policía solo debe disparar su arma contra un civil si tiene la creencia razonable de que corre peligro de muerte o de grave daño físico", pero cuando un agente se encuentra en una situación de riesgo, no es fácil tomar la decisión. 

Los expertos aseguran que un policía no tiene tiempo de recordar todo lo que aprendió en las clases cuando se enfrenta a una situación de peligro inminente o desconocido. Aun así, la sociedad reclama replantear el uso de fuerza extrema. Un disparo al pecho o al tronco se considera la manera más efectiva de evitar que el sospechoso pueda responder a los disparos.

Otra de las cuestiones polémicas, es la cantidad de disparos que efectúan. Muchos defienden que las armas semiautomáticas son uno de los motivos, aunque la doctrina policial imperante en EEUU, lo corrobora. Los agentes pueden disparar hasta que ellos y los ciudadanos a los que han de proteger estén a salvo.

Algunos sectores han planteado la introducción de las pistolas eléctricas, más conocidas como Taser. Estos dispositivos tienen un alcance de entre 10 y 11 metros, lo que le permite a un agente inmovilizar a cualquier sujeto. Pero es un proyecto a largo plazo ya que requiere un entrenamiento previo. Además, necesitaría de la presencia, de al menos, un segundo agente que sea capaz de abatir al sospechoso en caso de que, luego de la descarga eléctrica, intente usar un arma de fuego.