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Señal de Stop / PIXABAY

Un anciano reconoce haber robado una señal de STOP y su historia se hace viral

El hombre, de 90 años, remitió una carta anónima al consistorio de Midvale pidiendo disculpas y adjuntando un billete de 50 dólares

3 min

La última historia increíble y tierna nos llega desde Estados Unidos, donde un anciano ha confesado a sus 90 años de edad que cometió un pequeño hurto durante su adolescencia. No sabemos si durante todo este tiempo la conciencia le ha reconcomido por dentro, pero parece que este ciudadano de Texas quiere hacer las cosas bien aunque sea con unos cuantos años de retraso.

El ayuntamiento de Midvale, en el estado de Utah, ha sido el que ha desvelado este incidente. Hace unos días recibió una carta firmada por "un ciudadano de Texas" en la que admitía haber robado una señal de Stop cuando era “un adolescente irreflexivo”. Y no sólo pidió disculpas, sino que además adjuntó un billete de 50 dólares para remendar su acción.

50 dólares para una señal de Stop nueva

La misiva sorprendió tanto en el seno de la administración de Midvale que no tuvo más remedio que hacerlo público a través de su perfil de Twitter. "Hemos recibido esta adorable carta anónima de una caballero de noventa años procedente de Texas y sólo podemos compartirla con todos vosotros", tuiteó el consistorio junto con una imagen de la citada carta.

Carta anónima recibida en el ayuntamiento de Midvale / TWITTER

Carta anónima recibida en el ayuntamiento de Midvale / TWITTER

“Adjunto estos 50 dólares para pagar una señal de Stop que cogí hace algunos años cuando era un adolescente irreflexivo. Estúpido podría ser una mejor palabra para eso. De todos modos, estoy tratando de recordar las cosas que he hecho mal e intento remendarlas de la mejor manera que puedo”, comienza explicando el anciano.

“Atentamente, un ciudadano entristecido”

El protagonista de esta curiosa historia afirma que tiene casi 90 años y que “todas estas cosas me han entristecido por las pocas cosas que hice cuando era joven”, por lo que desea “que el Señor me perdone” y pide disculpas: “Lo siento, estoy arrepentido de verdad”.

El reformado ladrón juvenil también desea que los 50 dólares que adjuntó a la carta sean utilizados para comprar una nueva señal de Stop como la que robó en su adolescencia. Y se despide dando las gracias y advirtiendo una vez más de que ahora mismo se siente “un ciudadano entristecido”.