La orografía de Girona hace que esta provincia catalana tenga de todo. Pueblos medievales, pistas de esquí en los Pirineos y las mejores playas de Cataluña en la Costa Brava. Y, si esto suena a poco, en sus límites se sitúa también el pueblo más alto de toda Cataluña.

Ubicado a 1.539 metros de altitud y a pocos kilómetros de Francia, Meranges tiene el privilegio de contar con este título. Aunque en esta categoría Rubió ha decidido hacerle competencia, pero eso todavía no se ha producido.

Meranges WIKIPEDIA

Pueblo y habitantes 

Detrás de este curioso título, Meranges es mucho más que un municipio elevado. Su historia, su arquitectura y su entorno lo convierten en un rincón muy especial, digno de ser visitado.

Sus 98 habitantes son conscientes de que viven en un lugar muy atípico. En medio de los Pirineos, casi en una triple frontera, bajar por sus calles los sitúa casi de inmediato en Francia o en Andorra. Para ellos, viajas al extranjero, está a golpe de volante.

Naturaleza protegida 

Su arquitectura tradicional de montaña se conserva prácticamente intacta. Calles estrechas y elevadas, hechas de piedra y coronadas con techos de pizarra, entran en comunión con los verdes prados que lo rodean.

Todos los alrededores merecen una excursión. Meranges está en el corazón la reserva de la Tossa Plana de Lles-Puigpedrós y desde allí parten más de una decena de senderos que llevan a lagos, refugios y bosques curiosos. Todo ello, lo hacen ideal para los amantes de los deportes de montaña.

Reserva de la Tossa Plana de Lles-Puigpedrós GENERALITAT DE CATALUNYA

Iglesia románica 

Para los que son más amantes de la cultura, en el pueblo más alto de Girona tienen mucho que hacer. Para empezar, visitar la iglesia de Sant Sadurní (o de Sant Serni, para otros) es disfrutar de la arquitectura románica.

A pesar de sus modificaciones, el templo fue erigido en el siglo XI. Se entra a través de portalón del siglo XII. El arco de medio punto y cinco arquivoltas descansan sobre unos capiteles con esculturas en los que lucen formas de animales y vegetales.

Arte 

Dentro de sus muros de granito se observa un ábside semicircular liso junto a varias capillas adosadas cuya data de construcción es posterior a la fecha original. Este es sólo el primer indicativo de las distintas modificaciones que ha sufrido la iglesia.

Allí permanece todavía la antigua imagen de la Mare de Déu de l'Ajuda, original del siglo XVII. Asimismo, se conserva una policromía del Pantocrátor que deja atónitos a quien la ve. La última reforma es de 2003, y desde entonces se celebran misas y se puede visitar.

Museu de l'esclop

Curioso museo

Además de su iglesia, este pequeño pueblo de 37 kilómetros cuadrados cuenta también con su propio museo. Y no es sobre el municipio. O no sólo. Se trata del museo del zueco y es que, en su día, Meranges fue un gran exportador de este tipo de calzado.

Situado en la plaza Mayor, el museo explica el origen de este tipo de zapato, cuán difícil es obtener la madera con el que se fabrica y cómo el pueblo llegó a ser puntero con ello. Una curiosidad que vale la pena conocer.

Cómo llegar 

Si a eso se le añaden restaurantes donde poder degustar de unos buenos platos de montaña y la amabilidad de la gente, hay pocas razones para no caer rendido ante el pueblo más alto de Girona y Cataluña.

Llegar hasta allí desde Barcelona es seguir la C-16 hasta su fin y dar con el Eix Pirinenc, es decir, la N-260 en dirección a Isóvol. Pasado este municipio, uno debe tomar el desvío a la GI-4032 e ir todo recto (aunque la carretera tenga sus curvas) a Meranges. Luego ya es cuestión de dejarse llevar. Aunque alerta con la nieve en invierno.

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