Estación de Francia de Barcelona

Estación de Francia de Barcelona METRÓPOLI ABIERTA

Curiosidades

Las estaciones de tren de Cataluña más bonitas (a pesar de los retrasos)

De estilo modernista, con grandes vidrieras y en zonas extraordinarias, así son algunos bellos apeaderos de la comunidad autónoma

27 septiembre, 2023 11:20

Renfe tiene fama de ir siempre con retraso en Cataluña. Sus trenes llegan a la hora en muchas ocasiones, pero siempre es noticia por los aspectos negativos. Las culpas siempre se reparten entre la compañía ferroviaria, Adif, el Govern, el Estado. Nosotros hemos decidido fijarnos en algo más positivo, las estaciones.

La arquitectura de la mayoría de paradas de tren no es que sea brillante, aunque tampoco son atentados contra la belleza. Algunas, en cambio, si destacan por su composición, forma o materiales de construcción.

Las más bellas 

Repartidas por todo el territorio catalán hay estaciones que destacan por su estética. Luego estará quien se queje de su mantenimiento interior, pero ya se sabe que es difícil dejar contentos a todos.

En este particular pódium, hemos destacado las que aparecen en todos los rankings de estaciones en activo más bellas del territorio. No ponemos orden, eso sí.

Vilanova i la Geltrú

En la capital del Garraf, la ciudad a la que Sitges le ha sacado mucho protagonismo tiene una estación que destaca por su estilo modernista. Sus vidrieras elevadas y estrechas dejan pasar la luz a las tres plantas de este edificio con acabados de hierro forjado.

El arquitecto Jeroni Granell i Manresa fue el responsable del diseño de esta estación, construida en 1881, a la que muchos atribuyen toques portugueses por sus increíbles azulejos, pero nada que ver.

Lleida

Podríamos decir que esta estación tiene 10 años y casi un siglo de historia a la vez. Y no mentiríamos. Fue el año 2003 cuando este apeadero se rebautizó con el nombre de Lleida-Pirineus para la llegada del AVE. Pero en realidad, su estructura original, que todavía se mantiene (aunque ampliada) es de 1927.

Los Pirineos están lejos, sí, a 180 kilómetros, porque los trenes llegan al centro de esta capital y se necesita vehículo propio o autobús para llegar a las montañas. De todos modos, merece bajarse o acercarse para contemplar los elementos modernistas que cubren los andenes, con una estructura de hierro curvado, adornado con cristales para estar a resguardo de las lluvias y el frío. También merece la pena salir a la remodelada Plaza Ramón Berenguer y contemplar como la fachada del edificio comulga y se integra en el paisaje urbano de la ciudad y atravesar su diáfano vestíbulo de elevados techos.

Estación de Francia

Esta tiene un nombre que lleva a confusión, pero que, como muchos saben, está ubicada en Barcelona. Al lado, además de varios lugares turísticos. Enfrente, el barrio del Born; al lado, el parque de la Ciutadella con el Parlament de Catalunya y el Zoo de Barcelona; y a las espaldas el barrio de pescadores de La Barceloneta y el Mediterráneo.

¿Y la estación? Es increíble. Majestuosa. Con sus grandes dimensiones, llega a tener 13 andenes cubiertos por una enorme estructura de hierro, una doble marquesina de más de 200 metros de largo. Pero si esto impresiona, su vestíbulo es digno de un palacio.

Diseñada para la exposición universal de 1929, la Estació de França recibe al viajero en un vestíbulo de estilo novecentista con una ornamentación de lujo que combina el mármol y bronce. Todo al gusto de la burguesía de aquella época. A muchos les recuerda a la estación de Orsay de París, ahora, constituida como museo. Será por algo.