El posible caso de ébola que Sanidad investiga ha vuelto a hacer saltar el temor en España. Por el momento, se conoce que una mujer que viajó a la República Centroafricana, ha ingresado en el Hospital de Donostia con fiebre hemorrágica.

A la espera de que se confirme o no el caso, las dudas sobre esta enfermedad que en su día tuvo al país en vilo han vuelto a aparecer. Y es que, por el momento, todavía no se ha descubierto una cura definitiva, mientras sí se sabe que es contagiosa, aunque no se transmite vía aérea como el coronavirus.

Cómo se transmite

El contagio sólo puede darse mediante el contacto directo con las membranas mucosas de la sangre presentes en cortes y heridas o presentes en nariz, boca u ojos; secreciones, órganos u otros fluidos corporales de quien esté infectado.

Una vez la persona está contagiada el ébola tiene un periodo de incubación de entre 2 y 21 días. En todo caso, los expertos adelantan que hasta que aparece la sintomatología el virus no es contagioso. Por eso, y a pesar de que es un virus presente sobre todo en animales, se debe estar alerta a los síntomas.

Síntomas

La sintomatología más frecuente es casi la de un resfriado y, por tanto, también del Covid: fiebre, dolor de cabeza intenso y dolor muscular. Más adelante pueden aparecer vómitos, diarrea y en la piel pueden aparecer erupciones cutáneas. En otros casos se pueden dar hemorragias internas.

Como los primeros síntomas son bastante comunes y coincidentes con otras enfermedades , se recomienda hacer una analítica de sangre. Una clara evidencia de que se padece ébola es el descenso de leucocitos y plaquetas en sangre.

Casos en España

La conocida como fiebre hemorrágica mortal se registró en los bosques tropicales de la República Democrática del Congo en el año 1976 y se extendió por diversos países de África de forma que se convirtió en una epidemia de alto riesgo, especialmente entre los años 2013 y 2014 cuando fallecieron más de 11.000 personas. De hecho, tal fue la magnitud del brote que se registraron casos en Estados Unidos y Europa, entre ellos en España.

En nuestro país la auxiliar de Enfermería, Teresa Romero, se infectó tras atender al misionero español Miguel Pajares, trasladado desde Liberia al contraer la enfermedad y que finalmente falleció, al igual que el también misionero Manuel García Viejo, repatriado desde Sierra Leona. Aparecieron entonces, varias alertas de posibles casos en diversos puntos de España, la mayoría de ellos, en cualquier caso, fueron falsas alamas.

Tratamientos

Una de las desventajas de esta enfermedad, cuya mortalidad en África se situaba en más del 50% y en Europa y Estados Unidos en el 20, es que no hay un tratamiento específico probado en seres humanos. Por eso, todas las investigaciones se centran en la detección precoz de la enfermedad.

La hospitalización rápida ayuda mucho a reducir el riesgo de mortalidad. Por ahora, a los pacientes se les trata con electrolitos o fluidos intravenosos para mejorar su hidratación así como sueros convalecientes, globulina hiperinmune y anticuerpos. Y es que la OMS no recomienda ninguna medicación al respecto.

Prevención

Para prevenir el contagio, y a falta de vacunas, la única recomendación de los médicos es optar por las medidas de protección higiénicas como el lavado de manos. Del mismo modo, y como es una enfermedad que tienen los animales se recomienda usar guantes es en un viaje a África uno quiere tocarlos.

La misma medida se aplica a la hora de que se esté en contacto con una persona contagiada: evitar el contacto físico y si se hace que sea con protección. De hecho, la enfermera contagiada por ébola reconoció que pudo contagiarse cuando se sacó el traje de bioseguridad que llevaba.