Jorge Galán, el enfermero y licenciado en Bellas Artes, ha desatado la polémica por su última performance. Una actuación en la que se ha paseado por la opulenta y céntrica calle Larios de Málaga con un traje EPI y una camilla en la que recreaba llevar un paciente de Covid-19, supuestamente fallecido.

El motivo de este siniestro espectáculo, que lleva por título Acarrear al muerto, no es otro que el de concienciar a la ciudadanía de que la crisis sanitaria generada por el coronavirus todavía sigue entre nosotros. “La pandemia ha remitido pero aún no ha terminado, a pesar de que la vacunación nos ha otorgado un tiempo de respiro”, ha aclarado el artista.

 

 

'Acarrear el muerto', la 'performance' que Jorge Galán ha llevado a cabo por las calles de Málaga /YOUTUBE

Crítico con las aglomeraciones en la calle

Y es que a pesar de que la presión hospitalaria es mucho menor que la que se registraba el año pasado en estas fechas, España se sitúa de nuevo en la franja de riesgo alto de contagios por Sars-CoV-2. Por ello, el artista se muestra especialmente crítico con las aglomeraciones que se producen estos días en las calles para ver el alumbrado navideño.

En una entrevista al diario 20 minutos, Galán ha tildado de “inncecesarios” y "exagerados" los multitudinarios encuentros que se producen estos días en la vía pública. En este sentido, avanza que el resultado de todas estas congregaciones repercute en el hospital en forma de nuevos positivos. 

Amenaza de paliza

Sea como fuere, lo cierto es que su número no ha dejado a nadie indiferente. Además de pasear la camilla con el 'cadáver', que no es más que otro actor, Galán usa una soga, que lleva al cuello, como metáfora para simular el ahogo de los servicios sanitarios.

En pocas horas, las imágenes del momento han corrido como la pólvora en las redes sociales. Con todo, aunque se trataba de un acto de concienciación social, el enfermero lamenta incluso haber recibido amenazas de palizas y descalificaciones de todo tipo.