Una petición de matrimonio bajo el agua de la ría de Aldán, así fue como Adrián Vázquez decidió preguntarle a su novia, Tamara Fraga, si quería ser su esposa. Lo que pretendía con esta iniciativa era generar un recuerdo inolvidable y original, pero también enseñarle unos fondos marinos que él conoce a la perfección porque es buceador.

Con el objetivo de que todo saliera bien, se puso en contacto con la empresa de Buceo Rías Baixas de Aldán, para orquestar la sorpresa y evitar imprevistos. Adrián compró un cofre, en el que metió tres fotos de la pareja plastificadas, réplicas de los anillos de compromiso, un catalejo, una brújula y monedas falsas de oro, plata y bronce.

 

 

Petición de mano en las profundidades de la ría de Aldán / LVG

A la espera del momento adecuado

Adrián contó con el apoyo de su club de buceo, que le ayudaron a no despertar sospechas en Tamara y que creyera que todo era fruto de un sorteo de pesca submarina que les había tocado.

La petición de mano se dilató en el tiempo, primero por la pandemia y posteriormente por el estado del agua. Sin embargo, cuando llegó el momento propicio, el día antes fue a depositar el cofre en las profundidades de la ría. En el instante en que Tamara finalmente lo abrió y vio lo que había dentro se empezó a marea de la emoción, y subieron a la superficie. Evidentemente, le dijo que sí.