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Gestión de aguas residuales de Barcelona / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Inteligencia artificial y ‘big data’ para el alcantarillado de Barcelona

La Ciudad Condal forma parte de un proyecto europeo que estudia la transformación digital del agua

María Díaz
09.06.2019 15:53 h.
6 min

Scorewater es el nuevo proyecto tecnológico del que forma parte Barcelona. Gracias a él se dispondrá de datos que confirmen la personalidad residual de cada uno de los barrios de la Ciudad Condal y el comportamiento específico de los ciudadanos respecto al uso de las aguas y su salubridad. Para hacerlo posible los equipos del proyecto cuentan con herramientas de inteligencia artificial y big data que contribuirán a la transformación digital del agua. Se trata de obtener la máxima información posible para optimizar los recursos disponibles y poder emprender campañas de concienciación ecológica y sanitaria adaptadas a dichos usos diferenciados por sectores dentro del área urbana.

El proyecto Scorewater está integrado en el programa Horizon 2020 de la Unión Europea (UE). Dotado con un presupuesto de 5'8 millones de euros, esta iniciativa persigue la digitalización del sector del agua para acercar las metas planteadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) impulsados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Tal y como ha explicado el Ayuntamiento de Barcelona en un comunicado, el proyecto se puso en marcha el pasado mes de mayo y estará activo durante cuatro años en los tres laboratorios sociales, conocidos como living labs, que Scorewater tiene en territorio europeo. Al laboratorio social de Barcelona (España), se suman el de Gotemburgo (Suecia) y Amersfoort (Holanda).

Sociología y aguas residuales

El consistorio barcelonés ha querido destacar que el living lab instalado en la Ciudad Condal “permitirá generar información (objetiva e inmediata) sobre la personalidad de los barrios”. El ejecutivo municipal ha explicado que con la personalidad de los barrios se refiere a los “hábitos de gestión de residuos en los hogares, incluyendo la adecuada gestión de los aceites y grasa, las toallitas húmedas o el hábito de consumo de productos farmacéuticos como los antibióticos”. Una información tan precisa sólo se puede conocer mediante el uso de herramientas basadas en el big data y la inteligencia artificial. “Los datos se obtendrán a partir del análisis químico, microbiológico y de caudales de las aguas residuales en el alcantarillado con la aplicación de inteligencia artificial y big data”.

Imagen de aguas residuales / PIXABAY


Imagen de aguas residuales / PIXABAY

La tecnología aplicada a Scorewater y sus supuestos teóricos y prácticos se ajustan a la conocida como sociología de las aguas, sewage sociology en inglés. El Consistorio la define como una aproximación pionera “clave en el futuro inmediato para diseñar campañas de concienciación ciudadana en los ámbitos de gestión de residuos en los hogares y de hábitos de salud, así como para hacer un seguimiento de su eficacia”. El proyecto incluye un mantenimiento preventivo por parte de los gestores del alcantarillado que mejorará el servicio público a los ciudadanos. En última instancia, reconocen desde el ejecutivo barcelonés, de eso se trata, de beneficiar lo máximo posible a los vecinos de Barcelona. “Scorewater tiene un enfoque participativo y social, donde los ciudadanos son los beneficiarios principales de la digitalización del sector del agua”.

Comunicación entre proveedores y consumidores

En esta dirección, el proyecto prevé la creación de una plataforma que facilite la comunicación directa entre proveedores y consumidores para el planteamiento de nuevos servicios y productos de interés social. En palabras del Ayuntamiento, “la plataforma también se nutrirá de los datos aportados por los habitantes mediante iniciativas de ciencia ciudadana y estará dotada de mecanismos de seguridad, privacidad y estandarización”. La educación a edades tempranas también forma parte de los objetivos de Scorewater. Utilizando los museos y las escuelas, sus responsables pretenden fomentar la educación ambiental a través de videojuegos específicos y exposiciones interactivas en las que los alumnos asuman un papel activo.

Los otros living labs del proyecto, el de Gotemburgo y Amersfoort, centran su labor en cuestiones diferentes a las que se trabajan en Barcelona. En el caso de Suecia, los equipos analizan la integración de herramientas de monitorización de la calidad del agua con información de planificación urbana para la disminución de los efectos de las aguas contaminadas en las construcciones urbanísticas. En el caso de Holanda, el proyecto ha puesto el foco en potenciar la resistencia de la ciudad a las inundaciones a través de modelos hidráulicos combinados con bases de datos de planificación urbanística y sensores. El laboratorio social instalado en Barcelona cuenta con el apoyo del Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA), el Centro Tecnológico Eureca, el consorcio del Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona  (IERMB), la pyme S::CAN y  el operador municipal del agua Barcelona Ciclo del Agua (BCASA).

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