Es un hecho que internet ha cambiado la sociedad y lo ha hecho en todos los ámbitos: desde la forma de comunicarse hasta la de disfrutar de los momentos de ocio y, por supuesto, la manera de afrontar el trabajo. Y es que la irrupción de las pantallas y de los documentos digitales ha sido buena para el medio ambiente, ya que permiten ahorrar en el consumo diario de recursos naturales.

Aprovechando la coincidencia del Día Mundial de Internet y del Día Mundial de Reciclaje este 17 de mayo, en Entelgy han querido analizar “las cuatro grandes revoluciones” que ha ocasionado la llegada de internet en el ámbito laboral.

‘BusinessTech’

Desde la compañía explican que la forma de hacer negocios ha cambiado radicalmente con la llegada de internet. “Actualmente, son múltiples los sectores en los que nacen empresas que se basan en la tecnología para transformarlos radicalmente, ya sean Insurtech (aseguradoras), Fintech (entidades financieras) o PropTech (inmobiliarias). Al hilo de esta tendencia nació el concepto BusinessTech, que está cogiendo el testigo de lo que hasta ahora se entendía a denominar transformación digital”.

Empleado trabajando con un móvil y una tablet / PIXABAY

Empleado trabajando con un móvil y una tablet / PIXABAY

Hoy en día no se puede entender un negocio sin la tecnología, “ya sea para gestionar las comunicaciones, el talento, la productividad, las reuniones, la gestión de recursos, etc”, indican. Y es que si las compañías quieren ser competitivas, no pueden conformarse con adoptar ciertas herramientas tecnológicas o adaptar áreas de negocio; deben entender la tecnología como una piedra angular sobre la cual hacer negocios, incluyendo una transformación cultural de los trabajadores. Por eso, “integrar la filosofía BusinessTech resulta imprescindible para que las empresas continúen siendo competitivas y maximicen el retorno de la inversión en transformación digital”.

Un espacio de trabajo tecnológico

El trabajo se ha vuelto más colaborativo gracias a internet, propiciando que se apuesten por espacios más abiertos, llenos de luz y más informales, dejando atrás los locales más pequeños que se utilizaban hace unos años. Asimismo, las oficinas de las empresas han ido dejando paso a los espacios colaborativos, cada vez más habituales, para las start-ups. “Tanto a los coworkings como a las oficinas tradicionales se incorpora cada vez más tecnología, como ordenadores, dispositivos móviles, pantallas digitales o pizarras que se conectan entre sí cuando es necesario, facilitando un entorno más colaborativo, incluso cuando el equipo está separado por miles de kilómetros”, indican desde Entelgy.

Internet también ha sido beneficioso es gracias a los sensores inteligentes que controlan diferentes aspectos ambientales como la luz, temperatura o la calidad del aire, “adecuándolos a las necesidades de los empleados y mejorando de esta forma su productividad”.

Adiós a los límites geográficos

Las comunicaciones laborales, gracias a la irrupción de internet, han pasado de ser esporádicas a realizarse en tiempo real a través de un correo electrónico o un sistema de mensajería instantánea online. También la elaboración del trabajo en sí mismo ha cambiado, ya que es posible que varias personas que incluso estén separadas geográficamente puedan colaborar en un mismo proyecto. Y lo mismo sucede con el teletrabajo, modalidad que ha experimentado un gran auge (1’43 millones de españoles teletrabajaban en España en el segundo trimestre de 2018 según el Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo.

Eso sí, internet también ha provocado que muchas personas sientan que están conectadas con el trabajo continuamente. Y es que “el hecho de utilizar el dispositivo personal para trabajar provoca que muchos de los empleados sientan que no desconectan en ningún momento de su trabajo y que, en ocasiones, estén pendientes de los correos electrónicos e incluso respondan fuera de su jornada laboral o en períodos vacacionales”, apuntan.

Viraje hacia lo digital para respetar el medio ambiente

La evolución del lápiz y papel al ordenador y los documentos digitales ha sido beneficioso en términos de productividad laboral, pero también para el medio ambiente, ya que el consumo de papel por parte de las empresas suele ser menor al contar con soluciones que favorecen la digitalización de documentos.

Otro de los procesos que han experimentado una gran digitalización y que han reducido el consumo de papel es el de la facturación. “Aplicar soluciones de este tipo supuso un ahorro de media de más de 8.000 documentos al día, lo que supone evitar la tala de 176 árboles y al ahorro de más de 270.000 litros de agua, 43.160 kilovatios de luz y 27.000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono”, subrayan los expertos de Entelgy.