Nacida en Barcelona, de madre francesa y padre catalán, Virginia Guindos Jover salta del catalán al francés y al español sin pestañear, aunque su lengua materna “con la que cuento monedas”, la que aflora en lo más cotidiano, es el francés.
Quizá por eso su trayectoria personal y profesional ha girado siempre, de un modo u otro, alrededor de Francia. Hoy dirige el campus MediaSchool Barcelona y es CEO de Welovesea Events, una consultoría integral de comunicación global y promoción turística.
Dos trabajos, mismas prioridades: un trato cercano, personalizado y de calidad. En la escuela Bon Soleil y el Liceo Francés transcurrieron sus primeros años de formación. Después en Esma, una universidad ya desaparecida, estudió Dirección de Empresas y Turismo.
“Siempre me ha interesado el turismo, los viajes, pero siempre me ha gustado mucho el marketing. Aunque mi idea no era la creación de una empresa, me parecía interesante saber cómo se gestiona y poder dirigir un departamento”, explica a Mujeres en Crónica.
"Implicarme más"
Comenzó su andadura profesional como secretaría en una compañía ajena al sector turístico y educativo. Recuerda que fue una etapa importante: “Con los primeros empleos no sabes muy bien hacia donde vas, pero descubres lo que no quieres volver a hacer”.
Lo que sí supo es lo que buscaba, lo que quería y lo que desde entonces ha definido toda su trayectoria. “Aprendí que no me interesa ningún trabajo enfocado hacia el gran público. Me interesa mucho más un trato muy personal y cualitativo. Trabajar con pocas personas para poder implicarme muchísimo más”.
Con esa premisa bien clara, cada empleo, dice, la fue encaminando hacia donde está hoy.
Virginia en uno de sus eventos
Experta en promoción turística
El primer destino de ese camino elegido fue la dirección de MediaSchool Barcelona, una universidad privada especializada en comunicación, con un formato bilingüe (español-inglés) y un programa deliberadamente generalista, donde se imparten asignaturas que van desde el marketing y la publicidad hasta podcast o historia del arte.
Una formación exhaustiva cuya recompensa es una doble diplomatura, una de ellas con la certificación RNCP reconocida por el Estado francés. Llegó al cargo, cuenta, “por casualidades de la vida”.
Propuesta
Un matrimonio amigo, fundadores de la European Communication School, le propuso dirigir la sede barcelonesa de un proyecto, que ya contaba con escuelas en otras ciudades europeas, pensado para dar movilidad internacional a sus estudiantes que, al tratarse de un centro privado, no tenían acceso al Erasmus.
El campus se gestó en 2012, abrió en el curso 2013-2014, y en octubre acaban de iniciar la decimocuarta promoción.
Un despido
Durante años, Virginia compaginó la dirección de la escuela con su trabajo como delegada en España de la promoción turística del Languedoc-Roussillon. La unificación con Midi-Pyrénées de la que resultó la gran región de Occitanie, le afectó de manera inesperada. Por razones políticas, su puesto se hizo prescindible.
Con la universidad a su cargo, encontrar otro empleo era complicado. “Se me cerró una puerta y se abrió un vendaval, un castillo, una oportunidad enorme que empezó siendo pequeña y poco a poco se ha hecho grande”.
Nueva oportunidad
Pero Virginia decidió crear un proyecto a su medida. En abril de 2019 nació Welovesea Events, una consultoría integral para la promoción turística de Francia.
Un trabajo que manejaba a la perfección, pero que esta vez haría “mejorando lo que se había hecho hasta ahora, cambiando aquello que no me gustaba para ser más eficaz”. Las oficinas de turismo con las que había trabajado la conocían bien.
Excelencia y exclusividad
Apostaron por ella, y aún hoy siguen haciéndolo. Su sello distintivo es el formato boutique. “Lo que hago es primar y premiar la calidad del servicio”.
La fórmula funciona. Desde que inició su andadura en 2022 no ha dejado de crecer sin perder la esencia fundacional. La excelencia y la exclusividad en todas y cada una de sus acciones.
“Todos mis eventos, tanto con periodistas como con agencias de viajes, son selectos y tranquilos para que todos los participantes puedan conversar entre ellos (...). Lo que quiero es que se hable mucho, que se viaje mucho, quiero que todo el mundo esté contento”.
La atención al detalle está presente en todas sus acciones
Joyas escondidas
Lo mismo pasa en los viajes “boutique” que organiza. Virginia no solo acompaña, también traduce, explica, adapta y modifica programas consensuadamente si considera necesario. Son, prácticamente, experiencias a medida, meticulosamente organizadas.
En un contexto global tan convulso e incierto donde los conflictos y las inclemencias climáticas determinan los flujos turísticos, dice sentirse afortunada de trabajar con destinos apacibles, seguros y muy bonitos. Consciente de que compite con enclaves privilegiados, algunos bien próximos como la Costa Brava, Virginia anima a descubrir pequeñas joyas escondidas en el sur de Francia.
Arte, paisaje, vida
“Hasta que no vienes y lo ves, no te das cuenta de que realmente merece la pena, de que no hace falta ir tan lejos para descubrir perlas pequeñitas, para experimentar esa sensación de viajar al extranjero pero muy cerquita, con una gastronomía, un paisaje y una lengua diferente”.
Céret, Castelnou, Perpignan, Albi, Carcassonne o Collioure tienen una gran tradición culinaria y un espléndido patrimonio cultural, histórico, monumental y natural.
Y no hay enclave que no ostente algún exquisito museo, como el de Toulouse-Lautrec en Albi, los museos de la romanidad de Narbona y Nîmes y el Museo de Arte Moderno de Céret; o sitios monumentales como el Castillo Real de Colliure y el Palacio de los Reyes de Mallorca en Perpignan.
Aprender de la gente
También escenarios emblemáticos como los que recuerdan uno de los episodios más dramáticos de nuestra historia reciente conocido como La retirada. Destinos con muchas lecturas y formas de descubrirlos.
“He podido demostrar, año tras año, que hay un lujo simple pero auténtico. Y a veces ese lujo es poder hablar con un productor de vino que te explica su historia. Eso es lo que realmente hace que un destino sea lujoso, un destino con historia (...) En cada viaje de prensa que hago siento que me estoy cultivando cada vez más. Aprendes de la gente y eso te humaniza, ¡es tan bonito!”.
Admite que, en ocasiones, es un trabajo duro y cansado porque son muchas horas, pero también muy gratificante. “Y eso me pasa tanto en el ámbito de la educación cuando ves que las nuevas generaciones aprenden, se asombran y te lo agradecen, como con la prensa y las agencias cuando les descubres algo nuevo. Son emociones a flor de piel”.
