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El fenómeno de La bola negra ha llegado a las salas y las ha detonado. La película dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi ha llevado a 610.000 espectadores a las salas y en tres días ha recaudado cerca de 4,7 millones de euros.

No es el mejor estreno del año, sino el cuarto, pero eso poco importa. Los directores se han alzado ya con la Palma de Oro a la mejor dirección en Cannes y el premio del público en los festivales de Toronto y San Sebastián. Se habla ya de los Oscar.

La cinta es la enviada a representar a España en los premios de la Academia de Hollywood, pero se dice que puede ser nominada a otras categorías principales. Eso llena el pecho de orgullo a sus directores, pero detrás de ellos hay un gran equipo y, entre ellos, una genia de la dirección de fotografía, Gris Jordana.

Esta cinematógrafa de 45 años, nacida en Manlleu, es, en parte, responsable de las preciosas, impactantes y sobrecogedoras imágenes de La bola negra. Los Javis la tratan como la jefa en el set; ella sabe dónde ha de estar colocado todo el mundo.

Cómo es su trabajo

“Ellos me descargan una tonelada de referencias eclécticas, a partir de ahí creamos juntos un lenguaje nuevo y yo soy la Pepito Grillo que va diciendo cómo encajar todo para que sea coherente”, declara en una entrevista a la revista Esquire.

Confiesa que, como se conocen desde que empezaron a trabajar en Veneno, hay confianza y ya se entienden. Pero eso no quita que ellos le manden mucho trabajo para que se inspire.

Las referencias de 'La bola negra'

En la entrevista nombra desde libros como A sangre y fuego, de Manuel Chaves Nogales, hasta “fotografías de España oculta, de Cristina García Rodero, que son de los 70 y 80”, sin olvidar el cine.

Están Apocalypse Now y La conversación, de Francis Ford Coppola; Sebastiane, de Derek Jarman; Ven y mira, de Elem Klimov, y tantas otras.

“Javi Calvo me mandó ver 3.500 películas de Rusia, de Ucrania, del este… de las que luego me confesó que él solo había visto el tráiler”, confiesa. Todo sin olvidar “ese punto surrealista, buñueliano” que ellos tienen.

Todo eso está allí para quien lo pueda ver y para quien no. Pero ese trabajo, entre los expertos, está siendo muy reconocido. Tanto es así que ya se habla de una posible candidatura a los Oscar incluso a mejor película, mejor canción y, quién sabe, si mejor fotografía.

¿Nominación al Oscar?

La catalana no se lo cree. “Se lo decía a los Javis bromeando: ‘Chicos, yo soy de Manlleu, ¿cómo voy a estar nominada a un Oscar?’”, revela en la entrevista.

Ella el Goya ya le “gustaría en algún momento”; de hecho, ha sido nominada ya dos veces, pero, como dice ella, lo de los Oscar “es de otro planeta”. ¿Pasará?

Otra estrella de la ESCAC

Puede ser. Gris Jordana lleva años demostrando su talento. Formada en la Escuela de Cine de Barcelona (ESCAC) y en el Politécnico Ngee Ann de Singapur, ya ha trabajado para los más grandes del cine español y ha trabajado en más de quince largometrajes rodados en África, Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

Su nombre empezó a ganar peso en el cine español con sus trabajos en el documental, pero fue con las ficciones con las que se asentaría su fama.

La vida sin Sara Amat le hizo ganar el premio a la mejor fotografía en el FICCAT y la catapultaría a la fama. Un año después de este premio, en 2020, empezaría su relación con los Javis. Se incorporó al equipo de Veneno y, a partir de allí, los cineastas siempre contaron con ella.

No fueron los únicos. Ella llegó a Cannes antes que ellos. Lo hizo con Libertad, de Clara Roquet, estrenada en la Semana de la Crítica de Cannes.

Los premios de Gris Jordana

La cinta le valió el premio Gaudí a la mejor fotografía en 2022 y su primera nominación al Goya en la misma categoría. La segunda sería por Soy Nevenka, de Icíar Bollaín, estrenada en 2024.

La tercera y dos nuevos premios se esperan que le caigan ahora por La bola negra. Hay que ver si el Oscar, que lo ve tan inalcanzable, también.

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