El actor Óscar Casas

El actor Óscar Casas LUIS MIGUEL AÑÓN

Creación

Óscar Casas: “Me apetecía contar algo con mi cuerpo, con el deseo, con el sexo”

El actor catalán se mete en la piel de un profesor de natación en un thriller erótico mexicano

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Spinoza dijo que "nadie sabe lo que puede un cuerpo" y Óscar Casas ha decidido ir probando. Desde el cine. Si ya ha tenido algún accidente rodando cintas de acción, con Deseo, un thriller erótico, al más puro estilo noventero se ha lanzado a la aventura de rodar escenas subidas de tono.

La cinta, una coproducción mexicana rodada en Madrid, a 25 minutos de la casa del actor, narra la aventura de una mujer rica y bien casada que mantiene una relación con el monitor de natación de su hija, al que da vida el actor español.

Su aventura, por eso, empezará a adquirir tintes peligrosos que los harán salir de su burbuja a ambos. Y esto es un poco lo que quería el catalán.

Ha sido una de las cosas que yo quería contar, con mi cuerpo, con el deseo, con el sexo…”, explica en una entrevista a Crónica Global. “Es una cosa que nunca había hecho y me apetecía, porque sí creo que es algo latente en todos”, sentencia.

Óscar Casas

Óscar Casas LUIS MIGUEL AÑÓN

¿Qué le llamó la atención de 'Deseo'?

Lo primero fue el guion. Mi madre se lo leyó primero, le gustó muchísimo y me dijo que me iba a gustar. Y luego la directora, que en esta película firma con un pseudónimo, que entra dentro del universo de la película, y es increíble, maravillosa.

¿Cómo se puede hablar de su personaje sin explicar demasiado?

Obviamente, yo lo defiendo a muerte. No es más que un chico que persigue su deseo, tal como se llama la película. Lo siente de la manera más pura y honesta. A él le encanta ella y él es libre. Yo creo que la culpa la tiene más la otra parte: ella y la familia.

Pero admitamos que a él se le complica.

Luego se le complica, sí. Pero ellos son una familia de poder, con muchos recursos, y él no; él es un chico que huye de España por algo y llega a México intentando buscarse la vida con muchos menos recursos. Los privilegiados, sin duda, son ellos y el poder lo tienen ellos, él no.

¿Sí? ¿Diría que, además del deseo, el film tiene una crítica social?

¡Sin duda! La directora creo que sí le dio ese enfoque, quiso contar eso. Y creo que, con dinero y poder, esas personas sienten que pueden hacer lo que quieran y salirse con la suya. Y lo peor de todo es que casi siempre es así, por desgracia. Utilizan eso.
Esta película refleja que esto ocurre y el vacío que realmente hay dentro de estas personas.

Siempre se dice eso, pero los de abajo insistimos en llegar allí, por mucho que creamos que son gente infeliz.

Bueno, es que el deseo no tiene barreras dentro de la sociedad ni entre las distintas clases sociales. El deseo está en todos, en todo el mundo. Cada uno a su manera. Además, cada deseo es único y personal y eso es lo que une al mundo entero.

Sí, pero, como se ve en el film, el deseo puede ser peligroso. ¿Se le han de poner límites?

Bueno, el deseo es peligroso, sí. Es muy animal, muy instintivo y te hace liarla muchas veces. Pero también te hace disfrutar. El deseo tiene un doble filo, pero, bien controlado, entendiéndolo y canalizándolo, puede estar bien.

Óscar Casas en 'Deseo'

Óscar Casas en 'Deseo'

¿Algún deseo de esos?

(Sonríe). A ver, hay muchos deseos… Algunos son momentáneos, otros van por épocas… De joven uno tiene ciertos deseos, sí, y algunos los he cumplido y otros no, porque ya se me han pasado. Creo que el deseo va cambiando constantemente en uno mismo, pero sí, claro, hay muchos. Ah, bueno, claro.

Bien jugado. ¿Uno de esos deseos que siempre tuvo fue el de ser actor?

Yo siempre deseé ser actor y fui actor desde los cinco añitos. Entonces, no sé si era tanto un deseo porque lo estaba viviendo y lo vivía como un juego, pero también desde un respeto enorme y con mucha conciencia.
Yo ahora, cada vez que pienso en esos años trabajando de pequeñito, me parece muy curioso. Tenía mucho sentido de la responsabilidad. Yo iba con siete, ocho o nueve años a un rodaje y no iba en plan desparramado; ya me había aprendido muy bien el texto, lo había practicado con mi madre, cómo actuarlo, me concentraba. O sea, sí tenía mucho sentido de la responsabilidad, me importaba mucho.
Entonces, sí creo que ese deseo ha estado siempre y, a día de hoy, sí que es verdad que, al hacerme mayor, lo tengo más latente, aunque sé que esto es lo que quiero para el resto de mi vida.

Claro, pero también un poco duro, ¿no? En vez de tomarlo como un juego, se lo tomaba con gran responsabilidad con menos de 10 años.

Teóricamente debería ser así, porque son muchas horas. Y ahora hay mucha más regulación, pero antes, cuando yo era más pequeño, hacías las 12 horas como un adulto y mi madre muchas veces se cabreaba, pero, de verdad, te lo prometo, yo lo viví como lo vivo ahora. A mí se me pasaban y se me pasan las horas volando y yo quería que saliera perfecto y, si había que repetir, muchas veces repetía. Y si tenía que pasar frío, lo pasaba. No sé, lo disfrutaba muchísimo.
Yo creo que lo puedo comparar con esos niños que empiezan desde muy pequeños en ballet, en baile, en orquestas o que tocan un instrumento desde muy pequeños. Le echan horas y horas y horas y lo disfrutan mucho. Pues me pasaba lo mismo.

¿Y alguna vez en su casa le han dicho que debía parar?

No. Mi madre sí tenía que decir a veces que no a ciertos proyectos cuando era más pequeño porque, claro, no podía faltar tanto al cole. Pero bueno, era algo que mi madre sí hablaba mucho conmigo: si yo llegaba a suspender en algún momento en clase, tendría que parar. Pero eso me hacía estudiar más para que no me sacara de ahí.

Segunda vez que menciona a su madre. Sabemos que los Casas son muy familiares, ¿pero su madre ejerce un papel especial?

Para mí es completamente una guía en mi camino laboral y personal. Justo ahora estoy aquí, grabando en Barcelona la peli con mi hermano, y ella se estaba quedando conmigo unos días. Sí, es alguien súper especial e importante en mi vida en todos los aspectos.
Es una tía muy inteligente, muy intuitiva, con un amor incondicional por sus hijos y por su familia. Tiene todo lo que quiero ser el día de mañana. Entonces sí, es mi guía, sin duda.

La familia la tienen marcada a fuego todos los hermanos, ¿eh?

Es que es ella, lo tiene ella. Es esta mujer matriarca que ha conseguido esta unión y esta lotería. Yo cada vez que lo pienso digo: es el mayor regalo que me ha dado la vida. Cinco mejores amigos, ya no amigos, porque va mucho más allá. Son cinco personas, que son mis hermanos, que van a estar el resto de mi vida conmigo, que nos amamos incondicionalmente. Sí, podemos discutir, podemos hacer lo que queramos, pero es que nos matamos por nosotros, damos la vida por nosotros. Ella nos ha regalado esto y nunca me voy a sentir solo gracias a eso, siempre los voy a tener a ellos.

Óscar Casas en Crónica Global

Óscar Casas en Crónica Global LUIS MIGUEL AÑÓN

Bueno, tanto así que vuelve a grabar con uno de sus hermanos y en Barcelona. ¿Cómo está siendo el rodaje?

Muy intenso. Muy físico. Es que no puedo hablar mucho de la película, la verdad, pero está siendo una…

¿Ha habido lesiones?

Ha habido muchas lesiones, ha habido… Pero, más allá de eso, la película habla de muchas cosas, habla de hermanos y habla de la familia, y está siendo muy intenso, pero, sin duda, la mejor experiencia que he vivido hasta el momento.
Muy agotadora también. Mi hermano y yo llegamos a casa todos los días y nos caemos de sueño en el coche, pero realmente está siendo muy espectacular.

Y regresan a Barcelona, que los ha visto crecer. ¿Qué relación mantiene con la ciudad?

A mí me encanta Barcelona. Yo soy catalán, tengo amigos aquí y grabo muchísimo aquí. Me siento en casa cada vez que vengo a Barcelona y sí, siento que es uno de mis lugares. Me hace sentir a gusto.

Escena de 'Deseo'

Escena de 'Deseo'

Ya que no pudo ir a México para grabar 'Deseo', ¿le gustaría dar el salto y grabar fuera?

¡Sin duda! Es el camino por el que quiero empezar a investigar, ir por distintas cinematografías, quiero conocer culturas. Ya esta directora me ha aportado y he podido aprender otras maneras y otras formas de trabajo. Eso es lo que quiero ahora mismo.
Quiero aprender lo máximo posible y, si eso requiere conocer otras industrias, otros mercados y otros directores… Hay tanto que descubrir, tanto que aprender, que sí, ese está siendo uno de mis propósitos: ir viajando un poco a ver qué pasa.

¿En español o también en otro idioma, como francés?

Sí, sin duda, italiano, inglés…

Bueno, todo es ponerse. De hecho, a pesar de que empezó a los cinco años, parece que su carrera va disparada y hasta tiene cuatro proyectos por estrenar.

Sí, me da un poco de miedo, la verdad. Yo intento elegir y elegir bien. Hago realmente lo que me gusta, pero no quiero saturar y que la gente crea que hago por hacer.
Realmente hago lo que creo que me va a hacer sentir y aprender, y todos los proyectos en los que voy metiendo la cabeza realmente me gustan y me apasionan. Pero bueno, entiendo que son épocas y momentos. Ojalá siga así por mucho tiempo y, si no sigue así, todo va a ser como tenga que ser, pero yo estoy feliz y agradecido. Y agradezco a la gente y a la industria que me den una oportunidad.

El actor Óscar Casas

El actor Óscar Casas LUIS MIGUEL AÑÓN

Además, no le da miedo nada, ni los papeles muy físicos ni rodar escenas muy íntimas, como es el caso de 'Deseo'. ¿Tuvo algún reparo?

Ha sido, sin duda, uno de los retos de esta película, pero también parte del motivo por el que entré. Conociendo a la directora, y cuando la gente la vea lo va a entender. En este tipo de thriller erótico creo que el sexo, el deseo y el erotismo juegan un papel narrativo muy importante, realmente cuentan. Y ha sido una de las cosas que yo quería contar con mi cuerpo, con el deseo, con el sexo... es una cosa que nunca había hecho y me apetecía, porque sí creo que es algo latente en todos. El sexo, el deseo y el erotismo están tan inculcados en nuestras vidas…, en el día a día de todos nosotros, siempre.

Entonces sí, me apetecía, pero obviamente me ha dado muchísimo miedo. Y creo que se ha llegado a muy buen puerto. Además, la película habría sido más fuerte, porque lo que grabamos era bastante más fuerte que lo que luego se ha trasladado a la película.

¿Porque todavía cuesta poner ese sexo un poco más sucio o más visual en el cine?

Creo que estamos polarizando: o nada de sexo, que me parece muy bien hacer una cosa mucho más blanca; o un sexo bastante explícito, incluso un poco porno, un poco mainstream, que no me gusta nada. Siempre que veo en películas este tipo de sexo mainstream, creo que no es positivo, no es narrativo, no es real y no aporta.
En esta película, en cambio, lo que cuenta el sexo y la manera en la que lo ha querido grabar la directora era otra cosa: era desde el erotismo y la verdad. Se ha huido de la pose y de lo bonito para ir realmente a la verdad del deseo y de lo que siente esa mujer con este chico: esa explosión de deseo, de sexo y de erotismo.