Gemma Blasco, candidata al Goya por 'La furia

Gemma Blasco, candidata al Goya por 'La furia EP

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Gemma Blasco, candidata al Goya por 'La furia': "Nunca se habla demasiado de violencia sexual"

La directora catalana acude a la gala con un premio Gaudí a Mejor dirección novel bajo el brazo

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La directora catalana Gemma Blasco admite que está difícil llevarse el Goya a Mejor Dirección Novel este año. Pero pensaba lo mismo con los Premios Gaudí y se lo llevó.

Su segundo largometraje, La furia, opta a dos candidaturas: una para ella y otra para la actriz protagonista, Ángela Cervantes, quien también se llevó el premio de la Acadèmia del Cinema Català.

Estos reconocimientos son la guinda del pastel de un viaje personal que empezó con una experiencia propia, cuando fue abusada, y que hace un año vio la luz en el Festival de Cine de Málaga, donde se llevó tres Biznagas de Plata.

Pero Blasco no piensa en premios. Está agradecida y sabe que le han abierto puertas, pero le importa más la buena acogida que ha tenido por parte del público y todo lo que ha generado. La furia ha puesto sobre la mesa que la víctima perfecta de violencia de género no existe y, sobre todo, que no entiende de clichés. Es solo una imposición más que recae, de nuevo, en las mujeres.

Empecemos por su reciente logro, el Gaudí a Mejor Dirección. La vimos muy sorprendida.
Lo viví con mucha emoción. Preparé un discurso porque me da ansiedad no tener un plan, incluso para el escenario más improbable. Lo preparé por si acaso, pero sinceramente pensaba que no ganaría. Estoy muy feliz de haber podido decir lo que quería.
Sí, la vimos muy reivindicativa.
El premio me ha dado la oportunidad de tener ese altavoz y poder ser reivindicativa. Y eso me ha hecho muy feliz, la verdad. Viéndolo en perspectiva, estoy muy contenta de haberlo podido comunicar.
Lo viví con mucha felicidad, compartiendo con el equipo. Es un premio para todas.
Pocas veces, además, se escuchó un discurso como el suyo, valiente, que apela a las conductas violentas y misóginas del sector. ¿Se tapan?
A ver, en general, todas las galas son reivindicativas. Todos tenemos bastante presente que hay que aprovechar ese altavoz y esa responsabilidad.
Y en cuanto a la violencia sexual, nunca es demasiado. Siempre faltará hablar más. En nuestro caso, además, iba muy acorde con lo que plantea la película. Y es mi militancia actual. Pero creo que todavía hay que hablar más del tema, por supuesto.
Gemma Blasco en los premios Gaudí

Gemma Blasco en los premios Gaudí EP

Es su militancia actual y la película parte de una experiencia personal. ¿Fue duro llevarla a cabo, con todo lo que a una le puede remover?
Bueno, han sido muchos, muchos años hasta llevarla a cabo. Yo empecé a pensar la película después de que me agredieran, pero no tenía prisa. Empecé a estudiar cine, entré en otros proyectos y fui añadiendo cosas al baúl de ideas para La furia.
Si bien la empecé a plantear muchos años después de la agresión, hay una herida que siempre se queda ahí. Pero en general lo tenía bastante superado. Y no usé la película como terapia. La usé como un espacio donde canalizar o expresar ciertas emociones que yo había sentido. Pero no es un lugar terapéutico.
Aun así, haciendo la película, por supuesto que ha habido momentos y secuencias, desde el guion hasta el rodaje, que han sido un poco más delicados. Pero siempre intentamos que hubiera muy buen rollo y mucho amor.
Hacíamos esa peli porque lo queríamos contar y era importante para nosotras. Pero no queríamos que fuera traumático ni doloroso hacerla, sino al revés, que fuera sanador. En ese sentido, ha sido súper bonito.
Gemma Blasco en el Encuentro de Nominados de los Premios Goya

Gemma Blasco en el Encuentro de Nominados de los Premios Goya EP

Por tanto, ¿sí ha sido duro?
Duro, porque hacer una película es muy duro, pero no por la temática en sí.
¿Y por qué ese título? Porque precisamente esa furia de la protagonista aparece poco.
Al principio fue el título provisional y se quedó porque nos dimos cuenta de que la película también hablaba mucho de la furia que las mujeres llevamos por dentro. Y de que no nos han enseñado tanto a conectar con ese lado oscuro de una forma sana, como una emoción más. También hay un sesgo de género ahí.
Y luego están las furias de la mitología romana, esa personificación de la venganza, que recuerdan los hechos malos llevados a cabo y persiguen a quienes los han cometido. Nos gustó ese doble simbolismo.
Ángela Cervantes y Àlex Monner en 'La furia'

Ángela Cervantes y Àlex Monner en 'La furia'

Me interesa eso que apunta del sesgo de género. ¿Se educa de manera diferente para sentir y expresar esa furia? Lo vemos en el caso del personaje de Adrián, el hermano de la protagonista, Álex.
Al hermano le faltan herramientas para poder enfrentar esta situación, sí. Ahí también hay un sesgo de género muy grande, o unos mandatos de género que nos han enseñado: parece que ellos nos tienen que proteger y nosotras tenemos que ser protegidas por ellos. Por eso el hermano responde así.
Realmente el hermano es egoísta, se pone en el centro y lo hace muy mal. Y a la vez todo lo que hace viene desde el amor que siente hacia su hermana, pero muy mal enfocado. En lugar de pensar en las necesidades de ella, lo que hace es pensar en cómo se está sintiendo él y en qué papel juega en esa situación.
Fue difícil encontrar ese equilibrio para representar también una respuesta muy habitual por parte de los entornos hacia las víctimas.
E incluso de las víctimas, ¿no? A la protagonista se le exige llorar, enfurecerse, tener miedo…
Efectivamente, está ese imaginario equivocado de la víctima perfecta: que está en su cama llorando. Y nosotras queríamos retratar a esa víctima “imperfecta”, que no tiene nada que ver con ese cliché. Buscamos mostrar a una víctima que sigue adelante y sale de fiesta. Eso también es retratar la realidad.
Pero existe ese imaginario. En los juicios de La Manada se puso en duda a la víctima porque salía de fiesta y seguía con su vida. ¡Pero es que la vida es así! Las víctimas lo vivimos desde dentro. Porque las vidas continúan, rotas y como puedes, pero continúan. Las víctimas tienen muchos matices y muchas capas que queríamos retratar.
La directora Gemma Blasco

La directora Gemma Blasco EP

¿Diría que hay una mirada prejuiciosa de la buena o mala víctima?
A nivel social, y siempre generalizando, está esa idea de la víctima que, según algunos, ha de llorar, denunciar en el acto y, si no lo haces o no tienes pruebas, no te van a creer. Existe ese pensamiento radical.
Pero se está ampliando el imaginario y hay personas que sí acompañan bien. Por supuesto que las hay y es importante decirlo. Y cada vez más. Pero, en general, y generalizando, sigue existiendo ese prejuicio.
Y luego está el papel del teatro, importante en su filmografía. En este caso, hasta parece canalizar la furia.
Quería que la víctima tuviera un hobby donde canalizar esa furia para sobrellevarlo todo. Y la actuación nos va muy bien porque, a través de las artes escénicas y el trabajo con el cuerpo, su voz aparece.
Además, en la tragedia griega está la idea de la catarsis violenta, incluso de violaciones. Y ahí aparece Medea, que también es una víctima imperfecta: una mujer a la que le han hecho mucho daño y que hace mucho daño, cosas indefendibles, como mandar matar a sus hijos. Pero ella coge su dolor y se apodera de él y dice: “Yo con mi dolor voy a hacer lo que me da la gana porque es mío”. Y eso nos servía mucho para la película.
Gemma Blasco en el rodaje de 'La furia'

Gemma Blasco en el rodaje de 'La furia' FILMAX

En la anterior también lo hacía: hablar de la vida a través del teatro.
Bueno, la ficción también está para eso, para poder llevar nuestros traumas donde nos interesa sin hacer daño a nadie. Es sanador. Yo con la película también lo hago: de alguna manera canalizo mi venganza a través del personaje de Álex.
Pero Zoo fue experimental, exploraba cosas a nivel temático para poder hacer La furia.
Y tras estas dos películas, los Goya. ¿Puede pasar igual que con los Gaudí?
A ver, está muy difícil. Yo ya se lo he dicho a mi familia. Por supuesto que ojalá sucediera, pero todo lo que nos tenía que dar la película ya nos lo está dando, desde la campaña de promoción hasta ahora. Es un regalo y lo estoy pudiendo compartir con cuatro compañeras y compañeros maravillosos. Está siendo muy bonito.
Ojalá sucediera, pero que la industria se acuerde de nosotros y conocer a los nominados ya es maravilloso. Así que vamos a disfrutar la gala.