Suelta una carcajada y asegura que en Andorra tiene muchos amigos. Pero otros quisieran que dejara de escribir, que cesara de agitar las aguas de un Principado que no vive su mejor momento, con una crisis de modelo económico que se añade al enorme parón de la economía por la pandemia del Covid. Se ríe Joaquín Abad, que vive ahora en Ávila, y que viajó de forma periódica al país donde logró que muchos de sus ciudadanos le contaran historias rocambolescas, pero todas ciertas, sobre cómo se enriquecieron muchos de los padres y abuelos de los empresarios más ricos del país. “No dejo de vender mis novelas, me las piden de forma constante, porque son los nietos los que quieren saber, los que tiene curiosidad por conocer el pasado de un lugar tan singular”, asegura Abad a Crónica Global.

De El andorrano se han realizado ya 12 ediciones, lo que supone cerca de unos 15.000 ejemplares, algo nunca visto en el Principado. Abad admite que gana dinero con sus novelas desde que decidió autoeditarse, primero a través de Amazon, y luego ya con una editorial propia. Recibe los encargos y los envía a las librerías, que también ganan gracias a un porcentaje pactado y generoso del precio de los libros. En Andorra las referencias son constantes a los cuatro títulos publicados: El andorrano, El Virus andorrano, Y la luz llegó a Andorra y Andorra Connection.

Hechos reales

Abad asegura que la historia del Principado, de esos pastores que ejercían como “pasadores” ayudando a cruzar los Pirineos a quienes huían de España o a quienes lo hacían desde Europa --como los judíos perseguidos por los nazis, pero que en realidad eran robados y asesinados-- se ha silenciado durante mucho tiempo. “Había ediciones de distintos medios, y recuerdo la revista Interviú, en los que se hablaba de esas historias que, simplemente, no se llegaban a distribuir y se han encontrado muchos años después enterrados en depósitos”. Pero ahora se ha despertado un deseo enorme de “saber”, de leer, que el autor ha sabido canalizar. “Son hechos novelados, en algunos libros con más intensidad, pero se parte de hechos reales, que me iban contando en mis distintas estancias en Andorra”, remacha.

Portadas de los libros de Joaquin Abad, 'El Andorrano' y 'Y la luz llegó a Andorra' / CG

Joaquín Abad es un veterano periodista, director del periódico mil21.es, y colaborador de opinión en una docena de publicaciones online. Pero su labor principal se desarrolló en el diario La Crónica, en Almería, durante 17 años, desde 1982. Y también como director del que fue el semanario con más éxito en el periodismo de sucesos, El Caso. Ahora desarrolla diarios por Internet a través de su empresa Cibeles Group, que le sirve también como editora de sus novelas.

El caso de César Ruano y los Pirineos

Abad conoce bien otros trabajos que han indagado en esa faceta oscura del Principado. Aunque se había difundido la labor de los contrabandistas, de tabaco principalmente, la mirada sobre los “pasadores” se había silenciado. Dos autores, Plàcid Garcia-Planas y Rosa Sala plantearon esa cuestión en El marqués y la esvástica (Anagrama, 2014), que se centraba en la figura del periodista César Ruano, como colaborador del nazismo desde su corresponsalía en Berlín. En el libro se mencionaban los asesinatos de esos “pasadores” andorranos, con los que pudo estar relacionado Ruano y, más tarde, Rosa Sala aseguraba que se habían podido documentar al menos “diez casos”.

La propia autora, filóloga germánica y ensayista, se había mostrado frustrada por la imposibilidad de entrevistar a gente mayor en las residencias de ancianos, en concreto una de Canillo, porque no le habían dejado. Pero le llegaron anónimos en los que se aseguraba que esas personas mayores habían relatado sus recuerdos en los que se insistía en los asesinatos y en el robo sistemático de judíos que intentaban pasar los Pirineos.

Sin querellas

Abad corrobora esas historias. Lo que él ha hecho es novelar hechos reales, y mostrar en el escenario a las grandes familias del Principado, que siguen dominando los sectores más lucrativos de la economía del país pirenaico. “Lo que ha pasado es que esos nietos se preguntan ahora, después de gastar y gastar inmensas fortunas, qué habían conseguido sus abuelos y padres, que supieron invertir las primeras riquezas que habían obtenido de forma ilícita”.

¿Alguna querella? "Supe que algunas autoridades andorranas prepararon una querella, pero nunca la han presentado, será porque entienden que no tendría ninguna posibilidad de prosperar", sentencia el veterano periodista.