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Una manifestación independentista ante los paneles de la bolsa y de agencias de rating de riesgos / CG

Las agencias de 'rating' aún alertan sobre los riesgos del 'procés'

Los principales analistas auguran que la tensión política seguirá y advierten de sus efectos negativos sobre la economía, pese a que se haya superado la fase más intensa del desafío independentista

25.03.2019 00:00 h.
10 min

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, sentenció hace tres meses que la política ibuprofeno con el independentismo catalán no ha funcionado. Y así parece que lo creen también los principales analistas financieros internacionales, que mantienen su alerta sobre el alto riesgo de inestabilidad política en Cataluña --a causa del procés, o de lo quede de él-- con los consecuentes efectos negativos sobre el crecimiento económico de la comunidad y del país.

Las grandes agencias de rating y consultoría --como Moody’s, Fitch, Standard & Poor’s (S&P), DBRS y Marsh-- coinciden en una posición pesimista sobre esta cuestión, a pesar de que la fase más intensa del proceso secesionista ha quedado atrás. Además, Cataluña es la única comunidad autónoma cuya deuda mantiene la calificación de bono basura por las tres agencias principales (Moody’s, Fitch y S&P).

Aumenta el riesgo político ‘indepe’, según Marsh

El Mapa de Riesgo Político 2019 publicado la semana pasada por Marsh advierte de que la elevada deuda, la polarización política y el conflicto independentista en Cataluña han contribuido a que se eleve el nivel de riesgo político del país respecto al año pasado.

Desde la consultora de riesgos y bróker de seguros subrayan que, pese a que la situación política de España a largo plazo se prevé estable, el desafío secesionista tuvo un impacto considerable y causó una “tremenda” caída de las inversiones en esta comunidad --tal y como confirman los datos de inversión extranjera de 2018 difundidos esta semana por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo--. “La incertidumbre derivada de las tensiones políticas podría ensombrecer las decisiones de inversión de las empresas", alerta Marsh, que destaca que en 2018 “siguió el malestar en Cataluña”.

Fitch prevé “mayor tensión” independentista

También la semana pasada, la agencia de calificación crediticia Fitch revisó dos décimas a la baja las previsiones de crecimiento de España para 2019 y 2020 (dejándolas en el 2,1% y 1,7% del PIB respectivamente) como consecuencia del impacto negativo que la incertidumbre política puede tener sobre las decisiones de inversión de las empresas.

Según la entidad, “el resultado de las elecciones anticipadas y las expectativas de una mayor estabilidad política permanecen inciertas, al mismo tiempo que las posiciones políticas actuales apuntan a una mayor tensión por la política independentista del Gobierno de Cataluña”.

Moody’s no ve solución al secesionismo

De forma similar se posiciona Moody’s. En febrero, la vicepresidenta de la agencia y responsable de análisis soberano para España, Kathrin Muehlbronner, apuntó como aspecto positivo el crecimiento de la economía española, “bastante sólido” y “más alto que Europa”.

Sin embargo, alertó del lastre que supone la incertidumbre política en el país, de la que no aprecia una resolución a corto plazo, particularmente en el caso de las tensiones nacionalistas en Cataluña.

S&P: seguirá la “tensión” política en Cataluña

En un informe de septiembre pasado, S&P, tras mantener la nota de solvencia de la deuda soberana española a largo plazo en A-, le asignó una perspectiva positiva a medio plazo, aunque la supeditó a tres condiciones: continuar con la consolidación presupuestaria, avanzar en el pago de la deuda externa neta y “aliviar” las “tensiones” en Cataluña.

Sin embargo, se mostraba pesimista en relación a esta última condición pues estimaba que las tensiones políticas en Cataluña “se mantendrán”. Y así lo ha reiterado en otro informe publicado en enero y en el último, del viernes pasado.

DBRS: riesgo de vuelta de la tensión ‘indepe’

La agencia canadiense DBRS alertó en septiembre de los efectos negativos de la incertidumbre asociada a la situación política por el desafío independentista catalán. En ese sentido, admitió que los niveles de tensión “se han reducido” en el último año pero subrayó que se mantenía la “preocupación”. Y señaló que el Govern de Torra seguía con una estrategia “a medio plazo” para lograr la secesión “centrándose en la creación de apoyo popular”, mientras que el Ejecutivo de Sánchez adoptaba un enfoque “más conciliador”.

En febrero, DBRS aplaudió la senda de consolidación fiscal implementada por la Generalitat --gracias al apoyo financiero del Gobierno central-- pero advirtió de que “el principal riesgo asociado a las elecciones generales del 28A es el resurgimiento de una mayor tensión política entre los partidos independentistas en Cataluña y un potencial gobierno nacional conservador”. DBRS también apuntaba al juicio del procés como fuente de tensión y avisaba de que “cualquier debilitamiento sustancial de la relación entre la región y el Gobierno nacional sería visto negativamente” por la agencia. Además, anunciaba que “seguirá de cerca” la evolución del conflicto independentista.

“El 'procés' puede resurgir”

El profesor de Economía de la UB José María Gay de Liébana confirma que los analistas internacionales “entienden que el proceso soberanista está un poco aletargado pero que en cualquier momento puede resurgir”. Una “incertidumbre” que “afecta a las inversiones” aunque sea “imposible la independencia”.

El economista señala que los últimos datos de inversión extranjera --Cataluña registró en 2018 una caída del 11,7% frente al aumento del 125% de Madrid-- ratifican ese enfoque, en el que ha influido la fuga de empresas tras el 1-O. “A las inversiones les gustan las situaciones aburridas”, subraya, y advierte de que los inversores huyen de “un sitio que puede ser conflictivo”, como es el caso actual de Cataluña.

“Nadie les cree ya”

El economista José Carlos Díez es más optimista. Considera que “nadie cree ya” el proyecto independentista porque, de lo contrario, la calificación de la deuda española sería mucho más baja y tendría perspectiva negativa. Además, el “riesgo sistémico sobre el resto de España es mucho menor desde que cambiaron la sede los principales bancos catalanes”.

Sin embargo, el analista admite que el discurso del independentismo sigue generando “inestabilidad”. “Basta con leer a Torra. Cuando hablan, lo hacen para sus militantes pero parece que no se den cuenta de que todo el mundo les está oyendo”, lamenta.

“Lento declive”

El profesor de Economía de la UB Gonzalo Bernardos recuerda que “los inversores buscan lugares con seguridad jurídica y estabilidad política”, algo a lo que no contribuyen los independentistas cuando “quitan presidentes, tumban presupuestos e impiden que haya gobiernos estables” en España.

También advierte de que el victimismo de los dirigentes independentistas a nivel internacional genera “una imagen negativa” que influye en los inversores a la hora de tomar las decisiones. “Salvo en el caso de plataformas de distribución de productos o call centers, los extranjeros han dejado de invertir en serio en Cataluña”, destaca el especialista, que augura un “lento declive” de la economía catalana.

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