La etapa de transición en Superstruct, el gigante de los espectáculos musicales y audiovisuales dueño de afamados festivales como Sónar, elrow y Brunch, no está siendo precisamente sencilla. La adquisición de la mayoría del capital por el fondo KKR, hace ahora dos años, ha aflorado problemas a la hora de hacer rentable una inversión que superó los 1.300 millones de euros. Un factor que parece estar influyendo de forma negativa en uno de sus emblemas en España, el Sónar.
En el plazo de apenas unas semanas, el emblemático certamen barcelonés de música electrónica ha sufrido algunos varapalos especialmente dolorosos. Aúnan un carácter simbólico con otro marcadamente económico que, además, coincide con unas cifras de asistencia que este 2026 no han podido superar las del ejercicio precedente.
Uno de los citados reveses llegó de parte de la 080 Barcelona Fashion, La cita internacional del mundo de la moda en la Ciudad Condal. Entre las novedades de su desarrollo ha figurado la celebración del Plec, un festival que aglutina conversaciones, fotografía, publicaciones, música y acciones artísticas. La programación musical del Plec, que ha incluido sesiones de DJ y actuaciones en directo, ha sido encomendada a Primavera Sound, la otra gran referencia en Barcelona de los festivales musicales.
Por el contrario, Sónar se ha quedado fuera de la primera edición de este nuevo escaparate. Un doble golpe, tanto por la exclusión como por el tanto que se ha apuntado uno de sus grandes rivales.
Concierto de 'The cure' en el Primavera Sound
Pero no ha sido la única noticia que ha dejado recientemente al Sónar a la sombra del Primavera Sound. Este lunes, Foment del Treball, la gran patronal catalana, distinguía a este último con una de las medallas de honor que otorga cada año en referencia a diferentes apartados.
En este caso, Primavera Sound fue reconocida por la organización que preside Josep Sánchez Llibre en la categoría de Proyección Empresarial. Con la distinción, Foment del Treball ha pretendido reconocer el mérito de haber convertido un proyecto cultural nacido en Cataluña en un referente internacional.
Inesperado mensaje
Y todo esto, pese a que Foment ha mantenido una estrecha colaboración con el Sónar, que se ha plasmado en iniciativas orientadas a la innovación empresarial. De hecho, la patronal organiza tours privados para sus compañías asociadas con la plataforma del Sónar+D, el congreso auspiciado por la organización del festival dedicado a las tecnologías creativas.
Al margen de estos episodios, que llevan a pensar que el Sónar no pasa por su mejor momento, los numerosos seguidores del festival se han visto sorprendidos por una inesperada circunstancia, que ha extendido la preocupación por el futuro. Se trata de la aparición, tanto en la web oficial como en las cuentas en redes sociales, de la leyenda "El Sónar ha muerto". Y también la referencia de su año de nacimiento (1994) y del presente, cuando ha tenido lugar la última edición.
En las últimas horas, diferentes teorías han circulado sobre los motivos de este extraño comportamiento. Desde una forma de responder a las críticas vertidas por los medios a las últimas ediciones hasta la posibilidad de que el festival se reinvente e inicie una nueva etapa después de más de tres décadas sin faltar a su cita con la música avanzada en la Ciudad Condal.
Sin embargo, el contexto no inspira precisamente tranquilidad entre los seguidores. Este mes se cumple un año desde que los fundadores del Sónar, Enric Palau, Ricard Robles y Sergio Caballero dejaron el proyecto. La edición de 2025 fue especialmente turbulenta por el clima negativo generado por la vinculación de los nuevos dueños de Superstruct con Israel.
Por entonces, se habían recrudecido los ataques contra Gaza, poco antes de alcanzar un principio de acuerdo. Algunos artistas se cayeron del cartel y el festival se vio envuelto en una polémica que no había generado. Tras su celebración, Palau, Robles y Caballero decidieron dar por concluida su etapa y el relevo lo tomó François Jozic, a la sazón fundador del Brunch Elektronic, también incluido en la cartera de Superstruct.
De este modo, el de 2026 ha sido el primero de una nueva etapa para el Sónar. Una era que debía dejar atrás los estertores de la anterior, marcados por la citada polémica y también por la marcha de algunos de sus artistas más preciados, como Massive Attack, Skrillex o Gorillaz al Primavera Sound.
Decenas de personas durante el primer día del Festival Sónar, en la Fira de Barcelona, el 13 de junio de 2024
Una vez más, el rival se asoma a la crisis del Sónar. Si bien es cierto que la edición de 2026 ha mantenido una cifra de asistentes de tronío, en torno a 150.000, las sensaciones siguen siendo pesimistas. Los cambios introducidos por Jozic no han espoleado al festival.
Al contrario, recientemente se han registrado algunas deserciones significativas, como las de Andrea Faroppa y Antònia Folguera, figuras vinculadas al Sónar+D. Además, esta última ha cuestionado la orientación que ha empezado a tomar el festival, más corporativa y alejada de la experimentación que, a su juicio, había caracterizado desde su inicio al Sónar.
Los números de Superstruct
Este contexto constituye un caldo de cultivo propicio para que las sospechas sobre que los organizadores y los propietarios del festival estén planteando un cambio de marca. Una forma un tanto abrupta de dar forma a la nueva etapa que despertaría muchas dudas. Más incluso de la que está generando la suerte del juego de pistas que ha puesto en marcha con el mensaje de "El Sónar ha muerto".
Por otra parte, el primer año completo de Superstruct bajo el control de KKR no ha arrojado resultados demasiado optimistas. Los costes se han incrementado, mientras que el resultado operativo ha sido ligeramente negativo frente al positivo de 84 millones registrado el año anterior.
