El presidente de la asociación Denaria, Javier Rupérez, ha pedido a los partidos políticos que corrijan la obligación de pagar el alquiler de la vivienda por medios electrónicos y eviten relegar el efectivo a casos excepcionales.
Lo ha pedido en la jornada El efectivo, garantía de una transición digital justa, inclusiva y segura, celebrada en la sede de Foment del Treball, en la que ha participado el director de Crónica Global, Ignasi Jorro.
Rupérez ha recordado el artículo 17.3 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), que establece que el pago se efectuará a través de medios electrónicos. "Excepcionalmente", añade, "cuando alguna de las partes carezca de cuenta bancaria o acceso a medios electrónicos de pago y a solicitud de esta, se podrá efectuar en metálico y en la vivienda arrendada".
"Obligar a pagar el alquiler por medios electrónicos no protege a nadie: discrimina a quien más necesita el efectivo para controlar su gasto y le pone un obstáculo más para acceder a una vivienda. Por eso pedimos a los partidos políticos que corrijan esta norma y que el efectivo vuelva a tener las mismas condiciones que los medios electrónicos para pagar el alquiler", afirmó.
Una consumidora utilizando una máquina de dinero en efectivo
Tres razones
A juicio de Rupérez, la medida carece de sentido económico y social por tres motivos. En primer lugar, el alquiler es el mayor gasto recurrente de los hogares que viven en régimen de arrendamiento, y en España una proporción elevada de ellos soporta una carga de vivienda que Eurostat califica de excesiva.
En segundo lugar, el efectivo sigue siendo el principal medio de pago para más de la mitad de la población española, y para una proporción muy superior entre los mayores y en el medio rural, según el Banco de España.
En tercer lugar, la Unión Europea negocia un reglamento sobre el curso legal de los billetes y monedas en euros que obliga a precisar en qué circunstancias puede limitarse el uso del efectivo, y los arrendadores figuran entre los supuestos de excepción que se han discutido en el Consejo.
Billetes y monedas de euro sobre una mesa, imagen relacionada con el dinero en efectivo que debes guardar en casa para emergencias.
Un sistema vulnerable
La jornada El efectivo, garantía de una transición digital justa, inclusiva y segura abordó esta y otras cuestiones para reivindicar el papel del dinero en efectivo. En su intervención de bienvenida, Rupérez se refirió a la caída de Revolut de este martes como prueba de que un sistema de pagos exclusivamente digital es vulnerable y de que el efectivo sigue siendo una red de seguridad imprescindible.
A continuación, Ana Gil Lafuente, catedrática de Matemática Financiera de la Universitat de Barcelona, y Eduardo Magallón, jefe de Economía de La Vanguardia, conversaron sobre el uso del efectivo en un mundo digital. Después, Manel Pérez, adjunto a la dirección de La Vanguardia, dialogó con el presidente de Denaria sobre las amenazas actuales al uso del efectivo en la Unión Europea.
La última mesa, dedicada a los costes y las alternativas de los pagos digitales, estuvo moderada por Ignasi Jorro, director de Crónica Global, y reunió a representantes de algunos de los colectivos más afectados por la digitalización de los pagos.
Eva Higuera, secretaria general de Afammer Cataluña - Mujeres Rurales, señaló que más de la mitad de los consumidores prefiere pagar en efectivo en los comercios y cuestionó la responsabilidad de las entidades bancarias ante el alcance limitado de los ofibuses.
Josep Carné Teixidó, vicepresidente de Ceoma (Organizaciones amigables con las personas mayores) y presidente de Fatec (Federeación de Asociaciones de Personas Mayores de Cataluña), destacó la privacidad que garantiza el efectivo y su utilidad para ahorrar, y advirtió de que a muchas personas mayores les cuesta seguir el ritmo de la transformación digital.
Por su parte, Benjamín Sánchez Soler, representante de Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) en Barcelona, alertó del elevado coste que suponen para el comercio las comisiones de los pagos digitales, e Ingrid de la Rosa, directora de Down Cataluña, subrayó las enormes dificultades de acceso de las personas con discapacidad intelectual, que necesitan la cercanía y la sencillez que ofrece el efectivo.
