Camiones en la Terminal del Puerto de Barcelona
La aplicación de las 35 horas desata un nuevo incendio laboral en el Puerto de Barcelona
El Comité de Empresa prepara movilizaciones ante la negativa de la cúpula a aplicar el acuerdo de retribución y horarios pactado en junio
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El pleno del Comité de Empresa de la Autoridad Porturaria de Barcelona (APB) ha expresado su rechazo a la forma en que la entidad pretende aplicar la jornada de 35 horas semanales durante este 2026. La representación sindical denuncia que la propuesta de la dirección vulnera los términos pactados el pasado junio y perjudica las condiciones de trabajo de la plantilla.
A esta pugna por los horarios laborales se le suma la reactivación de un clima de protesta social en la infraestructura. Fuentes sindicales preparan una nueva concentración para hacerla coincidir con la próxima reunión del Consejo de Administración, en respuesta a una serie de recortes salariales que, según reveló en primicia Crónica Global, proceden de un desfase presupuestario exigido por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE).
El choque por la jornada
El punto crítico de la negociación reside en la orden de la dirección de regresar, a partir del 1 de octubre, a la jornada de 7 horas y 30 minutos diarios. El comité considera que esta medida traiciona el acuerdo firmado el 17 de junio para fijar las 35 horas semanales y exige mantener la de 7 horas diarias, respetando los pactos previos sobre distribución estival y compensación por excesos de jornada.
Puente de la Puerta de Europa
Desde el sindicato rechazan de pleno que la dirección utilice a la IGAE como excusa para desmarcarse de lo pactado. A juicio de los representantes del personal, el puerto vuelve a imponer una interpretación unilateral y restrictiva de los acuerdos laborales a costa del tiempo y el bolsillo de los trabajadores.
El precedente: 57 directivos y la lupa de Hacienda
La apelación de la empresa a las exigencias de Hacienda no es fortuita, pero esconde un malestar de fondo en la plantilla. El Ministerio de Hacienda ha impuesto un plan de ajuste tras detectar un desfase de más de un millón de euros por gastos no autorizados, el segundo incidente de este tipo en nueve años tras el conato registrado en 2017.
El origen del conflicto reside en que la APB ha estado financiando beneficios como cheques comedor y pluses salariales a un total de 57 altos cargos fuera de convenio, supuestamente utilizando el ahorro de las plazas no cubiertas.
José Albertpo Carbonell, presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona (APB)
El resultado es que, mientras los mandos mantenían retribuciones privilegiadas a costa del personal, el departamento de Hacienda ha forzado un recorte presupuestario que ahora sufren los empleados de base mediante pérdidas de poder adquisitivo y trabas a sus 35 horas.
Próximos pasos
Ante el callejón sin salida en la negociación y la indignación generada por el agravio comparativo, la representación social fijará de forma inminente un nuevo calendario de protestas.
La intención de los sindicatos es coordinar una concentración masiva coincidiendo con la celebración del próximo Consejo de Administración, dando continuidad a las protestas iniciadas a finales de septiembre en la Torre de Jaume I.