Foment del Treball ha encendido todas las alarmas para alertar de la complicada situación que vive la industria catalana y la del resto de España como consecuencia de la fuerte subida de los precios energéticos. La patronal ha exigido al Gobierno central la adopción de medidas urgentes, en forma de ayudas directas y de tipo fiscal para frenar el deterioro productivo que ya se observa en el tejido industrial.
Los empresarios catalanes reclaman el diseño y puesta en marcha de forma inmediata y urgente de un plan de choque para frenar y paliar un impacto que ya se está dejando sentir en la industria como consecuencia de las alzas en los precios de la electricidad y el gas.
La patronal que preside Josep Sánchez Llibre denuncia que en los últimos meses ya se han registrado numerosos ajustes de carga y paradas concretas en procesos industriales. Estos movimientos coinciden con las horas en las que los costes energéticos son más elevados.
Foment va más allá al alertar de que esta situación puede convertir estas medidas ocasionales en coyunturales. Algo que se traduciría en reducciones permanentes de capacidad y, consecuentemente, ajustes de plantillas a través de expedientes de regulación de empleo (ERE).
Josep Sánchez Llibre (izq.), presidente de Foment del Treball, durante su participación en el BCN Deperta! de 2026 / CG
Otro de los riesgos a los que apunta la gran patronal catalana es la tan temida deslocalización de la industria, en busca de países con precios energéticos y costes más competitivos. En definitiva, destrucción del ya deteriorado tejido industrial, cierre de plantas y destrucción de puestos de trabajo, muchos de ellos cualificados.
Como consecuencia del incremento de las tensiones geopolíticas, el precio del gas natural en el mercado europeo se ha disparado un 140% desde febrero, cuando se inició el ataque de EEUU e Israel a Irán. Mientras, el precio mayorista de la electricidad en España duplica actualmente al registrado hace doce meses y se sitúa por encima de 140 euros por megawatio/hora.
Extracostes de 1.000 millones
El impacto de la espiral inflacionista no se ha hecho esperar en los segmentos industriales intensivos en el empleo de electricidad y gas. Según estimaciones de Foment que datan del pasado septiembre, sólo el sector químico acumula un sobrecoste energético en toda España de 354 millones de euros.
La patronal considera probable que la cifra alcance los 1.000 millones a final de año si el escenario prosigue como hasta ahora y no se adoptan medidas urgentes para paliar esta situación.
Ayudas directas y fiscales
Así, la patronal asevera que resulta "inaceptable que la industria tenga que competir con otras economías europeas soportando una desventaja de costes que pone en cuestión la viabilidad de las instalaciones productivas".
Los empresarios catalanes exigen al Gobierno un plan que eleve de inmediato al máximo permitido por la UE las compensaciones por los costes indirectos de CO2. Esta medida situaría la cifra total entre 900 y 1.000 millones de euros, frente a los 600 millones presupuestados actualmente.
Además, considera imprescindible rebajar un 80% los peajes para la industria electrointensiva y reducir al mínimo el impuesto especial sobre la electricidad. Las medidas se completarían con la revisión de los costes del servicios de ajuste y las puesta en marcha de soluciones para agilizar los contratos de suministro a largo plazo (los conocidos como PPA).
