Publicada

La crisis abierta en la línea de alta velocidad Barcelona-Madrid por el siniestro de un tren AVE está más cerca de solventarse. Renfe ha anunciado este sábado que ha finalizado los trabajos de retirada de los restos del convoy cuya máquina sufrió un aparatoso incendio en la tarde del pasado 12 de octubre, a la altura de la localidad zaragozana de Riela.

Tanto el accidente como el bloqueo de la vía ha trastornado la circulación de trenes en esta línea desde entonces. Una circunstancia que ha derivado en cancelaciones de trayectos, retrasos e incidencias, como la caótica tarde vivida esta semana en la madrileña estación de Atocha.

Tras cerca de una semana de intenso trabajo, Renfe ha concluido las labores de retirada de los restos del tren, aunque no es el paso definitivo para recuperar la normalidad en el servicio.

"Una vez completada esta operación, es necesario que Adif actúe en la infraestructura afectada y determine cuándo es posible normalizar la circulación" informó la operadora pública a EP.

Varios pasajeros de AVE en una estación

El visto bueno del gestor de infraestructuras se espera para los primeros días de la próxima semana, según indicó el coordinador de la red de Rodalies y portavoz de Adif en Cataluña, Antonio Carmona.

Tras el suceso, Adif solicitó a Renfe y al resto de operadores, Ouigo e Iryo, que reorganizaran las circulaciones para adaptarse a las circunstancias, hasta que fuera posible volver a circular en doble sentido por la línea.

Este hecho provocó que algunos de los viajes programados tuvieran que ser cancelados. Otros que sí partieron según lo previsto sufrieron considerables retrasos como consecuencia de la situación anómala provocada por el siniestro.

El episodio viene a sumarse a la multitud de incidencias registradas en el servicio de alta velocidad en los últimos meses, debido en muchas ocasiones a las deficiencias detectadas en la infraestructura. Como consecuencia, el número de usuarios de esta línea se ha reducido en torno a un 15% durante el último año.