El Grupo Sounds apunta a hacerse con la gestión del legendario Teatro Barceló. Según ha podido saber Crónica Global, el conglomerado dirigido por el catalán Alberto Hidalgo está en negociaciones avanzadas con la propiedad para administrar el inmueble.
Creado en Madrid durante la pandemia por los socios del gigante gastronómico Grupo Larrumba junto a Hidalgo y otros inversores, Grupo Sounds es la división especializada en ocio nocturno y clubes del grupo. La firma cuenta con sellos de renombre como Fitz o Vandido House. Principalmente desarrolla su actividad en la capital de España, aunque Fitz cuenta también con sedes en Mallorca y en Marbella.
Además de las conversaciones en los despachos, este medio ha podido saber que Pablo Trapote, hijo de Pedro Trapote, dueño del inmueble hasta 2022 y propietario a su vez del 100% de la sociedad mercantil que explotaba y operaba la discoteca, está “haciendo gestiones” para ayudar a que sea el Grupo Sounds quien reviva al mito de la noche madrileña.
Operación inmobiliaria
A principios de año, la inmobiliaria Savills anunció la salida al mercado del Teatro Barceló, propiedad de Azurea Invest tras pagar 24 millones de euros a la familia Trapote. En conversaciones con este digital, fuentes de la sociedad dueña del inmueble explican que estuvo cerca de concretarse una venta, pero que esa posibilidad “no fructificó”.
Una fotografía de archivo del Teatro Barceló de Madrid
En el presente, niegan una posible transacción definitiva —"el inmueble no está en venta ahora mismo", aseguran—, pero están abiertos a la posibilidad de un alquiler a una promotora que gestione la sala.
En este escenario, el Grupo Sounds aparece como una opción de renombre para quedarse con la que fue la casa de Pachá Madrid. Consultadas por esta información, tanto Azurea como Savills han declinado responder.
El papel de Pablo Trapote
Este medio ha podido saber que Pablo Trapote está sirviendo como enlace entre las partes. Lo está "organizando" todo para que Sounds se quede con el Barceló. Su objetivo es “ser socio, pero sin formar parte de la gestión".
Tras la compra de Azurea del Teatro Barceló en 2022, Trapote se quedó como gestor de la sala. Sin embargo, problemas burocráticos entre las partes hicieron que se rompiera la vinculación de mutuo acuerdo. Prueba de la buena sintonía que sigue habiendo entre ellos es la actuación de Trapote como mediador en esta nueva operación.
¿Vuelve Pachá?
Una vez superado el plano inmobiliario, surge la duda de qué marca tendrá el placer de desprecintar, literalmente, un local que lleva casi un año cerrado por el Ayuntamiento de Madrid. Dos incidencias graves relativas al aforo desembocaron en un veto por un año que terminará en noviembre.
Fuentes del sector teorizan con la posibilidad de que Pachá recupere su legado. No obstante, también apuntan a que Five Holdings, propietario del sello de las dos cerezas con sede en Dubái, no estaría dispuesto a franquiciar la firma.
Una foto de archivo del interior del Teatro Barceló
La otra posibilidad con la que se especula, pues, es que se registre una nueva marca para el proyecto.
De momento, la prioridad es cerrar la operación inmobiliaria entre Azurea Invest y el conglomerado encabezado por Alberto Hidalgo.
El currículum de Hidalgo
Hidalgo es una de las figuras más influyentes del ocio nocturno en España. Su trayectoria lo acredita: empezó trabajando en la promoción, relaciones públicas y organización de fiestas y eventos en el ámbito del ocio nocturno de Barcelona.
Su primer gran salto fue a Pachá, discoteca de la que fue socio y gestor a principios de los 2000. Posteriormente se incorporó a Sutton Club, donde permaneció aproximadamente entre 2009 y 2015 como CEO.
Tras su paso por Sutton, tuvo su breve etapa por el Grupo Costa Este y más adelante asumió responsabilidades en salas como Shôko Barcelona, Bikini y Gatsby, previo a su traslado a Madrid para fundar el Grupo Sounds en alianza con los creadores de Grupo Larrumba.
Sin embargo, su entrada al histórico Teatro Barceló sería el paso más ambicioso que ha dado hasta la fecha: “No hay nada igual. Quien tiene el Barceló tiene el monopolio de la noche en Madrid”, explican fuentes del sector.