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Sagalés ha celebrado hoy viernes el acto oficial de celebración de su 385 aniversario. La transportista catalana se ha arropado de autoridades políticas, trabajadores y directivos del sector para festejar su inédito cumpleaños. Se trata de la empresa más longeva de Cataluña, y durante la tarde ha quedado claro que casi cuatro siglos han dado para todo, desde una Guerra Civil pasando por una pandemia, hasta los más recientes impagos de la Generalitat.

Ha ocurrido en la Llotja de Mar de Barcelona, donde el grupo familiar de Mollet del Vallès (Barcelona) ha congregado a varios centenares de personas —en vísperas del puente del Pilar— para repasar y celebrar su larguísima trayectoria.

Singladura en la que 13 generaciones de la misma familia --14 si se cuentan los nietos-- han levantado una empresa que gira 164 millones de euros al año, emplea a 1.800 personas y firma millones de viajes al año. Recientemente, ha abierto su expansión inorgánica a Andalucía.

De la Guerra Civil a los impagos

Las casi cuatro centenias incluyen, eso sí, una Guerra de Sucesión --que Josep Rull, presidente del Parlament, presente en el acto, ha descrito como el "colapso de las libertades catalanas"--, una Guerra Civil e impagos de la joven --si se compara con la historia de la empresa-- Administración autonómica.

Lo ha desvelado el propio Rull, que ha deslizado que Sagalés siguió operando en 2016 pese a que la Consejería de Territori presentaba graves retrasos en los pagos a las empresas contratistas que amenazaban con "reducir al mínimo" la red interurbana autonómica de transporte en autobús.

Ese momento cero se superó, igual que la marca se había repuesto del conflicto civil en España, cuando terminó colectivizada por la izquierda. "Tras el conflicto, nuestros autobuses terminaron en Francia y los tuvimos que ir a buscar", ha reconocido Sagalés hijo.

Ramon Sagalés (i); Josep Rull; Salvador Illa; Francesc Sagalés y Anna Sagalés Cedida

El golpe de Pujol: "Tenacidad"

Los fastos han incluido una alocución grabada del expresident Jordi Pujol, que ha intervenido en vídeo desde su casa para felicitar a la familia emprendedora.

Pujol ha subrayado la "tenacidad" de los Sagalés y ha prescrito que "Cataluña necesita más linajes" como el vallesano. Dando un golpe sobre la mesa de su escritorio, eso sí, lo que da muestra del vigor que conserva a sus 96 años.

Covid: un infectado de 1.800

Por el camino, Francesc Sagalés, presidente de la compañía y padre del director general actual, ha conversado con Pere Macías, responsable del Traspaso Integral de Rodalies, y Manel Villalante, consultor de movilidad.

El veterano directivo ha repasado los inicios de su tenencia —la 12ª generación al frente de la firma—, destacando el papel de las mujeres de la familia y las conductoras y episodios menos edificantes, como la pandemia del coronavirus.

Durante la enfermedad global, Sagalés siguió operando. Como lo hicieron el resto de las concesionarias de transporte colectivo, que eran considerados esenciales. "Protegimos a los conductores con pantallas de plástico y logramos reducir los contagios a solo uno en toda la empresa: un administrativo", ha descrito el patrono.

"Empezamos en las masías"

La empresa de Mollet había germinado en 1641 como transportista de lana en la comarca de Osona. "Arrancamos de forma humilde, trasladando bienes de masía a masía", ha descrito el CEO.

La automatización llegó gradualmente, pero conllevó épocas de escasez. "En la posguerra, cuando no teníamos gasolina, usamos gasógeno —quemando leña y carbón— y canibalizamos piezas de vehículos retirados, como ruedas. O las fabricamos de cero", ha enumerado el padre del consejero delegado.

Ramon Sagales, CEO de Sagalés, en un acto corporativo Cedida

Illa: "Retorno social de las empresas"

Esa capacidad de sobreponerse a las adversidades y garantizar la continuidad de la mercantil la ha descrito el president Salvador Illa, que ha abierto la jornada, como "resiliencia".

El jefe del Ejecutivo catalán ha destacado su colaboración con la empresa cuando era alcalde de La Roca del Vallès. "Con Francesc Sagalés discutimos mucho, pero nos dimos cuenta de que nos necesitábamos el uno al otro. Y pudimos revolucionar la movilidad comarcal", ha dicho Illa.

El político socialista, flanqueado de Manel Nadal, secretario de Movilidad e Infraestructuras --y de un Xavier Panés, presidente de CeCot, que ayer criticó alguna de sus políticas--, ha hecho hincapié en la necesidad de las empresas catalanas de practicar el "retorno social".

"Una compañía quiere ganar dinero, claro, pero debe dedicar una pequeña parte de la actividad a devolver a la sociedad lo que ésta le ha dado". El también ex primer edil del PSC ha citado la desconocida línea agro de producción de aceite que supervisa la familia Sagalés. "Es un ejemplo de ese retorno", ha apostillado.