Movimiento de calado entre una de las más destacadas filiales de Puig Brands. El grupo catalán de belleza y perfumería premium ha llevado a Barcelona la sede en España de Charlotte Tilbury, uno de los nombres más relevantes que la compañía ha incorporado a su cartera de marcas en los últimos tiempos.
Aunque la adquisición de una mayoría del capital de la firma británica se llevó a cabo en 2020, la oficina en España de Charlotte Tilbury ha permanecido hasta ahora en Madrid.
Puig Brands tendrá ahora mucho más cerca la marca que le ha permitido impulsar de forma notable su negocio de maquillaje y cuidado de la piel. La nueva sucursal de Charlotte Tilbury en España se sitúa en la sede corporativa de la empresa que preside Marc Puig, en L’Hospitalet de Llobregat.
La compañía española adquirió cerca del 80% de Charlotte Tilbury en 2020. Como en otras operaciones similares llevadas a cabo por Puig Brands en los últimos años, la propiedad de la británica optó por mantener una posición minoritaria para seguir participando en el negocio y contribuir a su desarrollo dentro del grupo.
Torres Puig, en Barcelona / EP
No obstante, la operación incluyó una opción de compraventa del capital restante, que Puig Brands debía ejecutar precisamente en este 2026. Dos años antes, durante el ejercicio en el que la compañía catalana se estrenó en bolsa, el acuerdo fue revisado y extendió el periodo para ejecutar esta opción a una horquilla temporal entre 2026 y 2031.
Esta operación pasó al primer plano a comienzos del presente ejercicio, en el marco de las negociaciones que Puig Brands estableció con el gigante estadounidense Estée Lauder para una eventual fusión entre ambas.
Las conversaciones para la combinación de negocios finalizaron sin éxito y el nombre de Charlotte Tilbury figuró entre los factores que complicaron el proceso hasta hacerlo finalmente inviable. En este caso, la causa estribó en que el acuerdo para la compra de una posición mayoritaria por parte de Puig Brands incluye cláusulas relativas a un futuro cambio de control.
De producirse éste, como hubiera sido el caso si la fusión con Estée Lauder hubiera llegado a buen puerto, Charlotte Tilbury se reservó el derecho de exigir en ese momento la ejecución de la opción de compra por parte de Puig Brands por el 20% que aún no controla.
Repunte en maquillaje
Un coste adicional en la operación que la compañía estadounidense no estaba dispuesta a sufragar. No fue la única causa que terminó por descabalgar la fusión pero sí un factor que representó un papel relevante.
Charlotte Tilbury no es una enseña cualquiera en el amplio portfolio del grupo catalán. La firma es la principal responsable de la notable evolución que ha mostrado el segmento de maquillaje dentro de Puig Brands. Durante 2025, los ingresos de esta área se elevaron un 10,8%; mientras el resultado operativo se disparó más de un 118% respecto a la cifra de 2024.
José Manuel Albesa, consejero delegado de Puig Brands / PUIG BRANDS
La compañía ha atribuido estos incrementos al desempeño de Charlotte Tilbury, la mayor marca de su cartera en este segmento. En concreto, el pasado año lanzó numerosas innovaciones que tuvieron un impacto positivo en el mercado. También en 2025 formalizó su entrada en México y alcanzó un importante hito en uno de sus grandes mercados, EEUU, con el lanzamiento de la distribución a través de Amazon.
A cierre del pasado ejercicio, Puig Brands estimaba el valor de la marca Charlotte Tilbury en algo más de 1.100 millones de euros; por su parte, el valor neto contable se situó en 1.850 millones de euros.
Además del segmento de maquillaje, Charlotte Tilbury también aporta a Puig Brands en cuidado de la piel, aunque en menor medida. Se trata del área que realiza una menor aportación a la compañía, aunque ésta se ha volcado en los últimos años en potenciarla.
Además de Charlotte Tilbury, Puig Brands se hizo con el control de Dr. Barbara Sturm en 2024. Esta firma está por completo especializada en cuidado de la piel y productos dermatológicos combinados con belleza.
La última operación de Puig Brands también está íntimamente ligada a esta área. Hace apenas unas semanas, la cotizada anunció la adquisición del 50% que aún no controlaba de Isdin. La firma de productos de cuidado de la piel que creó gracias a la alianza con Laboratorios Esteve ha pasado a ser por completo de su propiedad tras un desembolso de 1.200 millones de euros.
