Fachada de la Cámara de Comercio de Barcelona
El Parlament aprueba la ley de cámaras de comercio tras una década de retraso
Los votos de PSC, ERC, Junts, PP y Aliança Catalana sacan adelante la adaptación de la normativa catalana a la ley básica estatal de cámaras de 2014
Contenidos relacionados: La ley de cámaras, el primer reto de la nueva cúpula de Barcelona
El Parlament ha aprobado la ley de cámaras de comercio en el pleno de este miércoles.
Tras años de desencuentros entre partidos, la reforma ha salido adelante con los votos de PSC, ERC, Junts y PP, muestra del amplio consenso que finalmente ha logrado reunir la ley tras años de diálogo con los agentes sociales, el Govern y el resto de partidos políticos.
Vox se ha abstenido y los Comuns y la CUP han votado en contra tras criticar la arquitectura cameral de las sillas de plata.
Eso sí, el trámite llega con más de diez años de retraso, y supone la adaptación de la normativa catalana a la ley básica estatal de cámaras de 2014. Es decir, hasta ahora Cataluña aún se regía por una ley autonómica del año 2002.
Ahora, una proposición de ley por parte del PSC, consensuada por las 13 cámaras catalanas, se registró formalmente en el Parlament en julio de 2025.
El último asalto a la ley de cámaras ha llegado recientemente, después de que los Comuns y la CUP llevaran al Consell de Garanties Estatutàries (CGE) la juridicidad de algunos artículos, como aquellos referidos a las vocalías reservadas a las empresas con mayor aportación económica, las llamadas cadires de plata.
Finalmente, el Consell consideró que la reforma no vulneraba el principio de igualdad, de organización y el funcionamiento democrático de las cámaras establecido en la Constitución Española, y salió adelante.
Nueva ley
La nueva ley fija las normas de actuación de las cámaras de comercio y reconoce a estas entidades como órganos consultivos, de representación y de colaboración con las administraciones públicas en defensa de los intereses económicos.
Josep Santacreu en un acto de la Cambra Europa Press
Asimismo, promueve la creación de planes camerales para dar apoyo al desarrollo de las empresas catalanas.
En cuanto a financiación, se ha fijado un importe progresivo de tres millones de euros en 2026, de cinco millones para 2027 y de siete millones para el 2028.
"Más influencia"
En su discurso, el presidente de la Cambra de Barcelona Josep Santacreu ha querido agradecer el trabajo de Conchi Jiménez (PSC), Joan Canadell (Junts), Àngels Esteller (PP) y Joan Ignasi Elena (ERC) en la aprobación de la ley.
"Hoy se reafirma y potencia el papel de las cámaras como defensoras del interés general de la economía y con una tarea de colaboración con las administraciones", ha señalado.
Por último, el presidente ha resaltado que el nuevo marco otorga a las cámaras más capacidad de influencia, más transparencia y eficiencia y una mejor colaboración con las administraciones, entre otros.
"Cataluña debe seguir siendo tierra de emprendedores y empresarios y para ello las cámaras deben ser fuertes. Asumimos el compromiso de que así sea", ha expresado.