La patronal catalana Foment del Treball ha manifestado su rechazo frontal a la convocatoria de huelga general por la crisis de la vivienda.
Para la organización que preside Josep Sánchez Llibre, las motivaciones de este parón carecen de vinculación con el ámbito laboral.
La lista de reivindicaciones, según la patronal, se dirige directamente a las administraciones públicas y al poder legislativo, por lo que considera "inaceptable" que el impacto económico y social recaiga sobre las empresas y los trabajadores.
En un comunicado difundido este martes, la organización empresarial se alinea con la postura de la CEOE y califica de "incomprensible" que se utilice una medida de presión laboral para forzar cambios legislativos en materia de vivienda.
"Inoportuna"
Foment remarca que son el Gobierno y los grupos parlamentarios los únicos que tienen las competencias para impulsar las reformas reclamadas.
Además, ponen un énfasis especial en la inoportunidad de la convocatoria, especialmente en el marco de un entorno económico inestable, de incertidumbre internacional y de conflictos geopolíticos que ya condicionan la competitividad empresarial.
El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, en el foro 'BCN Desperta!'
Foment sostiene que resulta especialmente inadecuado alterar la normalidad económica y social en plena convocatoria electoral.
Por todo ello, la patronal advierte de que las demandas planteadas son "lesivas para los intereses de los trabajadores y de las empresas" y anuncia que analizará el encaje jurídico de la huelga tan pronto como se disponga de la convocatoria formal.
