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Open Cosmos constituirá el núcleo de ConnectedCosmos mediante una infraestructura formada por 192 satélites en órbita terrestre baja. La iniciativa busca responder a las necesidades de instituciones y empresas garantizando el control de datos críticos y ofreciendo una alternativa europea segura frente a las soluciones dominantes del mercado.

El despliegue inicial comenzará antes de que termine el año y alcanzará la plena operatividad global en 2030. La inversión se respalda en una ronda de financiación de 300 millones de euros destinada a expandir la capacidad industrial de la empresa.

OPEN COSMOS ANUNCIA 192 SATÉLITES PARA SU CONSTELACIÓN CONNECTEDCOSMOS Open Cosmos

Transmisión segura y soberanía de datos

La red permitirá transferir volúmenes elevados de información, como vídeo en tiempo real o copias de seguridad de bases de datos, mediante enlaces directos entre satélites. Este mecanismo evita pasar por cables submarinos o estaciones terrestres vulnerables a sabotajes, ciberataques e interferencias en los sistemas globales de navegación.

Rafel Jordà, CEO y fundador de la firma, destaca que la arquitectura unifica en un único ciclo la observación terrestre y la conectividad. El sistema está diseñado con flexibilidad para incrementar su capacidad al ritmo que requiera la demanda de clientes y socios.

Integración de capacidades espaciales

La infraestructura no concibe las telecomunicaciones y la observación de la Tierra como elementos separados. La banda ancha e Internet de las Cosas (IoT) sirven de soporte para los satélites de observación, alimentando misiones específicas y el sistema colaborativo OpenConstellation.

Gracias a esta arquitectura integrada, los gobiernos pueden convertir los datos brutos procedentes del espacio en información procesable para la toma de decisiones dentro de un entorno controlado.

Fabricación europea e interoperatibilidad

Open Cosmos cuenta con centros de producción propios capaces de fabricar hasta un satélite diario, con Barcelona como una de sus sedes principales.

Además de la capacidad interna, explora acuerdos de cooperación con otros actores del sector en el continente para integrar sistemas complementarios.

El plan de trabajo incluye nuevas misiones entre finales de 2026 y mediados de 2027. La combinación de capacidad industrial, interoperabilidad y rondas de capital afianza la construcción de una infraestructura espacial resiliente en Europa.