CEO de Bombons Cudié, Oriol Llopart
Oriol Llopart (Bombons Cudié): "La subida del cacao no nos ha hecho cambiar la fórmula"
La empresa catalana cumple ochenta años y entra en una nueva etapa con el objetivo de acercarse más al consumidor
Con cinco millones de euros de facturación, la propietaria de las catanias busca crecer a doble dígito en los próximos años
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“Queremos explotar nuestro producto de nuevas formas”, resume Oriol Llopart, CEO de Bombons Cudié, al hablar de la etapa que atraviesan. Ochenta años después de que su abuelo inventara las Catanias, la empresa busca aprovechar el potencial de un producto que se ha convertido en parte de la gastronomía catalana. Una almendra marcona, una cobertura de praliné y una capa de cacao en polvo.
La compañía celebra este año su trayectoria con cambios en su estrategia comercial y con el foco puesto en los consumidores del mercado nacional. En una entrevista con Crónica Global, Llopart repasa cómo ha evolucionado el negocio familiar, los momentos que han marcado su recorrido y sus planes más cercanos.
-Cudié cumple 80 años. ¿Qué cree que ha sido clave para que la empresa haya llegado hasta aquí?
-Creo que el secreto han sido las personas que han pasado por esta empresa. Mis abuelos empezaron el negocio en 1946 y mi madre es la segunda generación; yo soy la tercera. Ellos encendieron la mecha de este proyecto y, durante estos años, las personas que hemos colaborado en la empresa hemos ido adaptando el producto y manteniendo la calidad y el valor.
-¿Qué momentos marcaría como decisivos en su historia?
-El primero sería cuando mi abuelo inventó el producto y empezó a venderlo en una pastelería. Fue su mujer quien al tiempo le animó a llevarlo a otras pastelerías y a partir de ahí todo fue creciendo.
El segundo llegó con la siguiente generación, cuando dejamos las pastelerías y empezamos a trabajar con tiendas gourmet. Uno de nuestros primeros clientes fue Club Gourmet de El Corte Inglés, en los 90.
También fue importante registrar la marca Catania en los años 70, tanto en España como en Europa. Y entre 2000 y 2008 vivimos un crecimiento muy importante, invertimos mucho en maquinaria y eso nos ayudó mucho después a superar el bache económico.
-¿Han recibido ofertas para vender la compañía?
-Sí, en ochenta años han pasado muchas cosas. Ha habido ofertas e incluso momentos en los que la propia familia se planteó venderla. Pero al final siempre hemos decidido creer en el producto y seguir adelante. Ahora estamos sanos y con una posición consolidada.
-¿Cuál es la dimensión actual del negocio?
-En el último ejercicio facturamos cinco millones de euros y ahora mismo el 90% del mercado es nacional y un 10% son exportaciones. Estamos presentes en distintos canales...supermercados (Ametller Origen, El Corte Inglés o Bonpreu), tiendas de Duty Free, nuestras propias tiendas (5 en Cataluña) y la venta online.
A nivel internacional, estamos presentes en unos 30 países, sobre todo en Europa, aunque también hemos llegado a algunos mercados de Asia. España sigue siendo nuestro mercado natural. En nuestro caso, el turismo es importante porque muchas veces se nos identifica como el “bombón de Cataluña”, pero también buscamos llegar a toda España.
Degustación de una catania
-¿Qué buscan los consumidores actuales?
-Creo que miran por novedades y productos un poco más diferenciales. Pero la calidad sigue siendo fundamental. Nosotros tenemos que jugar en los dos terrenos: hacer novedades y adaptarnos a las demandas del consumidor sin alejarnos de nuestros valores.
-¿Cómo se ve eso en la práctica?
-Ahora por ejemplo hemos presentado 'My Selection', que permite personalizar el regalo. El cliente puede escoger los sabores que quiere y crear su propia selección. Es una forma de adaptarnos a lo que nos pedían: “quiero este sabor, quiero otro sabor para regalar”. También es un producto sin conservantes ni colorantes.
-El precio del cacao y la almendra han subido notoriamente los últimos años. ¿Cómo les ha afectado?
-La subida del cacao ha sido enorme. Hemos tenido mucha presión para cambiar el cacao, incluso para sacar la manteca de cacao del producto y sustituirla por grasas vegetales. Pero nuestra decisión ha sido mantener el cacao porque es una parte básica de la fórmula que creamos.
Este año hemos pagado más caras todas las materias primas relacionadas con el cacao y no hemos podido trasladar completamente ese incremento al cliente. Para nosotros es importante mantener el producto tal y como se ha hecho durante estos años.
-Ahí entra la calidad...
-Sí, al final se nota. Quizá un consumidor que no sea profesional no perciba inmediatamente todos los matices, pero cuando consumes el producto te das cuenta. Hay diferentes calidades en todos los sectores y en alimentación también. Nuestro producto se ha mantenido porque el cliente lo consume, le gusta y después quiere regalarlo y quedar bien. Esa confianza es algo que no podemos romper.
-¿Qué objetivos se han marcado para los próximos años?
Estamos creciendo ahora a un dígito y en nuestro plan estratégico queremos dar el salto a crecimientos de dos. Pero, sobre todo, queremos llegar más al cliente final. El producto sabemos elaborarlo, el reto está en entender mejor qué necesita el consumidor.
El mercado del retail y del consumo está cambiando y tenemos que movernos rápido, adaptarnos y preguntar mucho al cliente. Estamos testeando de forma constante.
El CEO de Cudié, Oriol Llopart, y la embajadora de la firma, Marta Torné, en la boutique de la empresa en L'Illa Diagional
-¿Qué recorrido le ven a las Catanias?
-Las Catanias siguen siendo nuestro principal producto. Tenemos otras referencias, como el hojaldre de chocolate, y no las olvidamos, pero el foco está aquí. Creemos que es algo muy original y único, con una identidad propia y mucho potencial. No es algo que guste solamente en una zona concreta, puede funcionar también fuera y que tiene un carácter bastante universal.
Personalmente creo que estamos en un buen momento, hemos empezado a explotar el producto de otras maneras, sobre todo desde el punto de vista del marketing y la comunicación.
-¿Qué tienen ahora mismo sobre la mesa?
-Ahora queremos celebrar el 80º aniversario con nuestros clientes y hacer diferentes actuaciones. Es un momento de gratitud y de celebración. Y estratégicamente tenemos claro que debemos trabajar más cerca del cliente, testear e innovar.
Para nosotros será importante hacer más tiendas y lanzar más campañas, ese es uno de nuestros principales retos a corto plazo.