Bloque de pisos en alquiler en Barcelona / EP

Bloque de pisos en alquiler en Barcelona / EP

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Barcelona acapara tres de cada diez pisos retirados de la oferta de alquiler en España

Desde el final de la pandemia, más de 87.000 viviendas han desaparecido del radar de los potenciales inquilinos en toda la provincia, que además ha sumado unos 260.000 habitantes en este periodo

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El drama del alquiler residencial en España se concentra de manera especial en la provincia de Barcelona. Y también, en su capital. La Ciudad Condal y el área metropolitana se encuentran entre aquellas en las que más suben los precios de los arrendamientos. No es de extrañar, si se tiene en cuenta que la oferta se ha reducido de forma drástica en los últimos años. Tanto que el 30% de los pisos que han dejado de figurar en la oferta de alquiler en toda España se ubica en Barcelona.

La tendencia ha sido generalizada en el conjunto del Estado. Desde que finalizó la pandemia, cerca de 300.000 viviendas han sido retiradas del mercado del alquiler. A finales de 2025, la oferta se había reducido algo más de un 30% en relación con las cifras de cinco años atrás.

Con ser significativa, esta proporción se queda muy corta si se compara con la que presenta Barcelona. En el conjunto de la provincia, la oferta se ha estrechado nada menos que un 51% en el mismo periodo. Es decir, que los potenciales inquilinos disponen ahora de un menor número de pisos para alquilar (83.622 al cierre de 2025) que los que han desaparecido de la oferta (87.142).

Los datos provienen del Observatorio del Alquiler, un instrumento impulsado por la Fundación Alquiler Seguro, que cuenta con el respaldo de investigadores de la Universidad Complutense y de la Universidad Rey Juan Carlos, ambas de Madrid.

Piso en el alquiler

Piso en el alquiler EFE

En 2021, Barcelona concentraba cerca del 18% del parque de viviendas en alquiler de toda España. Cinco años después, la proporción se ha reducido hasta poco más del 12%. En cualquier caso, porcentajes muy inferiores a los que reflejan la reducción de la disponibilidad de arrendamientos en este territorio, lo que muestra lo desproporcionado de esta evolución.

La situación es aún más grave si se tiene en cuenta el incremento de población que se ha dado en este periodo, con el consiguiente aumento de la demanda residencial. En el caso del conjunto de España, unos 2,77 millones de personas se han sumado al censo poblacional en estos años, lo que supone una subida del 3,6%.

Menor oferta, mayor población

En este caso, las proporciones de la provincia de Barcelona también son superiores en términos relativos. En concreto, el incremento de la ciudadanía se ha ido al 4,5%, traducido, en términos absolutos, a algo más de 260.000 habitantes adicionales.

Uno de los factores determinantes en esta tendencia ha sido la aprobación de la Ley de Vivienda en 2023. La normativa introdujo los topes a los alquileres en las denominadas zonas tensionadas, además de otras restricciones que se han dejado sentir en el mercado.

Y lo ha hecho de forma especial en Cataluña, dado que no se ha contado entre las comunidades autónomas que rechazaron aplicar el texto normativo, aprovechando las competencias de que disponen en esta área.

Como prueba, la oferta de alquiler se redujo nada menos que un 28% en Barcelona durante el primer año con la Ley en vigor. En cambio, el recorte se quedó en el 11% en el conjunto de España.

Inseguridad

"En general, sobre el mercado de la vivienda en España ha descargado la tormenta perfecta: menor oferta, mayor demanda por el incremento de la población y leyes restrictivas. Difícilmente el resultado podría ser muy distinto", señalan desde una consultora del sector.

En el caso de Cataluña y de Barcelona, en particular, el efecto se ha visto corregido y aumentado. Y también condicionado por el fenómeno de la okupación, traducido en el entorno del alquiler a la denominada "inquiokupación". Es decir, el caso de aquellos inquilinos que dejan de atender al pago del arrendamiento y que permanecen en la vivienda mientras los propietarios se enfrascan en un proceloso trámite judicial para tratar de obtener el dinero u obligar al moroso a abandonar el piso.

Más que Nueva York

Un reciente informe elaborado por Deutsche Bank con referencias de mercados de todo el mundo situaba a Barcelona entre las ciudades que habían protagonizado un mayor incremento en los precios del alquiler. En concreto, un 54% más caro desde 2019.

La Ciudad Condal se sitúa entre las cinco ciudades europeas con un mayor incremento, incluso por encima de urbes como Nueva York, donde los precios se incrementaron un 40% en el mismo periodo.

La poca oferta y la gran demanda, junto al precio, es la odisea de alquilar piso. EFE/José Manuel Vidal/ARCHIVO

La poca oferta y la gran demanda, junto al precio, es la odisea de alquilar piso. EFE/José Manuel Vidal/ARCHIVO

En lo que va de 2026, Barcelona sigue liderando la tendencia de reducción de oferta de pisos en alquiler en España. Durante el primer semestre se habían retirado cerca de 11.500 viviendas adicionales. Según el Observatorio del Alquiler, las cifras tenderán a ser menos voluminosas con el paso del tiempo, dado que la corrección tiende a estabilizarse.

Al fin y al cabo, la demanda no deja de crecer. Producto de esta combinación es el dato del número de interesados por cada vivienda en oferta. En el caso de Barcelona, la cifra supera los 430 en diez minutos. Muy lejos de los más inmediatos perseguidores, que se sitúan levemente por encima del centenar. Entre ellos, algunas otras provincias catalanas como Girona o Tarragona.