Terraza del Merendero de la Mari

Terraza del Merendero de la Mari

Business

La restauración ve en el cierre del Merendero de la Mari un síntoma de que “Barcelona no atraviesa su mejor momento”

El establecimiento ya está cerrado y la sociedad responsable, en liquidación, una situación que el gremio considera una “pérdida irreparable”

Más información: El histórico Merendero de la Mari, desahuciado por el impago del alquiler

Leer en Castellano
Publicada

El Merendero de la Mari no llegará a cumplir los 100 años. A pocos meses de que eso ocurra, será desahuciado: una pérdida que el Gremio de Restauración considera un síntoma de que “Barcelona no atraviesa su mejor momento”.

En declaraciones a este medio, Roger Pallarols, director del gremio, ha invitado a “tomar nota de esta triste noticia”, que a su juicio pone de manifiesto las dificultades para sobrevivir en un sector tan competitivo como el de la restauración.

Roger Pallarols, director del Gremi de Restauració de Barcelona

Roger Pallarols, director del Gremi de Restauració de Barcelona Cedida

Todo "son trabas"

Para Pallarols, este cierre es una muestra más de que en Barcelona lo único que se ofrece a los emprendedores “son trabas”.

“El alquiler y los costes son muy elevados, solo se pueden asumir en el contexto de una ciudad que funcione a pleno rendimiento”, ha lamentado.

Sobre el Merendero de la Mari, ha destacado que, “a pesar de haber cambiado de ubicación”, siempre ha sido “un referente de la Barceloneta y de la cocina marinera”.

Interior del Merendero de la Mari

Interior del Merendero de la Mari

Este viernes

Como ha avanzado Crónica Global, el restaurante será desahuciado este viernes, 2 de octubre.

Un alquiler por las nubes y el descenso del consumo –motivado por el encarecimiento generalizado– han matado el negocio, que solo evitará el desahucio si alguien lo compra antes del viernes, según las fuentes consultadas. Complicado.

El Merendero de la Mari, en Barcelona

El Merendero de la Mari, en Barcelona

25 trabajadores, al paro

Hoy por hoy, el comedor ya no funciona. En su web se lee, en grandes letras blancas sobre fondo negro, “CERRADO”. Todos los trabajadores, 25, se van al paro.

La sociedad, Medemari SL, está en liquidación. Factura 2,6 millones de euros.

El cierre pone fin a casi un siglo de historia: un negocio que nació vendiendo comida a los bañistas de la Barceloneta, sobrevivió a la Guerra Civil, tuvo que reinventarse y cambiar de ubicación con la transformación olímpica de Barcelona, pero que no ha logrado sobrevivir a la crisis de alquileres, las trabas burocráticas y el encarecimiento de los costes.