Foment del Treball reclama recuperar el despido por ausencias reiteradas, eliminar la cotización de las empresas durante la baja y dar más protagonismo a las mutuas para reducir el absentismo laboral, cuyo coste se ha duplicado en seis años.
Así lo plantea la patronal catalana en su Libro Blanco del Absentismo, con el que aspira a recuperar las cifras de bajas laborales previas a la pandemia.
Para el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, el problema "empieza a ser inasumible para la economía y para la sociedad".
Cada día faltan al trabajo 1,4 millones de personas en España, un país que, según la patronal, lidera el absentismo en la Unión Europea y donde este afecta a la continuidad de numerosas pymes. Por ello, pide que su reducción ocupe un lugar prioritario en la agenda política.
Coste de 33.000 millones
En cuanto a cifras, el estudio de Foment sitúa en 33.280 millones de euros el coste de las contingencias comunes en 2025 para la Seguridad Social y las empresas, un 14,3% más que un año antes. De esa cifra, 16.116 millones los pagaron directamente las empresas, casi el doble que en 2019.
Una de las medidas estrella de Sánchez Llibre es reintroducir el despido objetivo por absentismo, derogado en 2020, con exclusión de los supuestos de discapacidad. Es decir, que se permita extinguir el contrato de un trabajador que se ausente un número reiterado de veces, con independencia de la causa.
Otro de los puntos clave del informe es el sueldo de los empleados que están de baja, "que no pueden ganar lo mismo que aquellos que sí acuden a sus puestos de trabajo", según ha sostenido el catedrático de Derecho del Trabajo Jordi García Viña, miembro del grupo redactor, durante la presentación.
Foment quiere además que el Estatuto de los Trabajadores concrete qué conductas constituyen simulación de la baja. Por ahora, no hay estudios que cuantifiquen qué porcentaje de trabajadores "falseó" su incapacidad de trabajar.
Mutuas
En cuanto a las empresas, Foment propone que dejen de abonar la prestación entre el cuarto y el decimoquinto día de baja y que desaparezca el pago delegado, vigente desde 1992, de modo que el sueldo recaiga en la mutua o en las administraciones pertinentes.
De este modo, el primer año de la baja recaería en las mutuas, que asumirían la asistencia sanitaria y la rehabilitación en las empresas que les han confiado las contingencias comunes, más del 80% del total, y podrían proponer también incapacidades permanentes.
El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre
Un "deseable" acuerdo con las mutuas incluiría más formación y coordinación en atención primaria, refuerzo de la inspección, digitalización del intercambio de datos médicos con la Seguridad Social y una revisión de la duración de las bajas.
Multifactorial
Yésika Aguilar, directora de Relaciones Laborales y Asuntos Sociales de Foment, ha recordado que el fenómeno del absentismo es multifactorial y que las bajas por contingencias comunes concentran cerca del 80% de las horas de ausencia.
En los últimos diez años, las bajas han pasado de 3,9 millones en 2015 a 9,1 millones en 2025, con una incidencia de 38 por cada 1.000 trabajadores al mes, frente a 25 en 2018. La duración media, en cambio, apenas ha variado.
Uno de los datos más llamativos es que el 10% de los trabajadores acumula el 58% de las bajas.
En cuanto a las edades, en 2018 la mayor incidencia correspondía a los más mayores, pero ahora los de 16 a 35 años registran 42,8 procesos mensuales por cada 1.000, frente a 29,4 entre los de 36 a 55 y 25,4 entre los mayores de 55.
Sin embargo, este último grupo sufre bajas más largas, de 86,7 días de media frente a los 21,2 días en los jóvenes.
