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Los fondos de inversión reducen su exposición al mercado de alquiler residencial de Cataluña, una tendencia cada vez más frecuente, motivada por el tope a los alquileres y la controvertida regulación de vivienda en Cataluña. Normativa que ahora se podría endurecer aún más si se aprueba el decreto del sector que penaliza a los grandes tenedores.

Blackstone es uno de ellos. Su reciente decisión de no renovar unos 400 contratos de alquiler en Cataluña —y ofrecer la venta de esas viviendas a sus actuales inquilinos— refuerza la tesis.

A ello, se suma que el fondo continúa desprendiéndose de propiedades residenciales a través de Testa Homes, como el edificio de Sepúlveda 38-40, en Barcelona, donde ya no planea renovar alquileres y los someterá directamente a su venta.

Priorizar la venta

Hace unos días, fuentes de la firma neoyorquina admitían a Catalunya Ràdio que no tenía previsto prorrogar los 400 contratos sociales en Cataluña, aunque después retrocedieron, indicando que podría conservar algunos.

En cualquier caso, el fondo neoyorquino ya ha confirmado que, conforme vayan venciendo, ofrecerá a los arrendatarios la opción de comprar los inmuebles donde residen.

"Compromiso"

Al menos un centenar ya ha dicho que sí a la propuesta, mientras que el resto de los casos serán evaluados de forma particular, sin descartar que algunos pisos puedan salir también al mercado (es decir, terminar en manos de particulares).

Blackstone ha declinado hacer comentarios sobre el asunto y su estrategia de negocio residencial.

Testa solo vende

Estos casos son parte de una estrategia más amplia de desinversión de Blackstone en el residencial de alquiler.

A través de su socimi Testa, el fondo está sacando de forma progresiva las viviendas de su cartera, una a una.

Cuando vence cada contrato, ofrece primero al inquilino la posibilidad de comprarla y, si no acepta, la pone a la venta en el mercado (a particulares).

Precio por las nubes

A precio elevado, eso sí. Sepúlveda 38-40 se vende a más de 7.000 euros el metro cuadrado, cuando la media del Eixample es de cerca de 5.800 euros, según datos del propio Ayuntamiento de Barcelona.

Vista del 38-40 de la calle Sepúlveda de Barcelona Cedida

Las viviendas de esta finca, pues, se ofrecen a un 20% más del valor medio de la zona, según señalan fuentes del inmobiliario catalán. Cuando la construcción no se levanta en la zona más prime del distrito, el llamado Cuadrado de Oro.

8.354 viviendas

Sea como fuere, Testa llegó a superar las 10.600 viviendas, pero cerró 2025 con 8.354 pisos y 225 locales comerciales.

El valor de sus activos residenciales, a cierre del pasado año, se situaba en unos 2.555 millones de euros. De estos, Madrid concentraba casi la mitad de las propiedades, mientras que Cataluña representaba el 4%.

400 millones

Esta reducción se ha reflejado de manera favorable en las ventas. Según recogió EjePrime, Testa se desprendió de 196 millones en activos durante 2025, tras hacer caja con otros 183,4 millones en 2024. En dos años, las desinversiones rondaron los 400 millones.

Testa mantiene actualmente 201 inmuebles anunciados en Idealista, según los últimos datos publicados.

Presencia

Conviene mencionar que estos movimientos no significan que Blackstone esté abandonando el inmobiliario español.

El gran gestor cuenta con inversiones en otros negocios del sector, entre ellos Aliseda, Anticipa, HIP, Quasar, así como activos logísticos, oficinas y centros de datos.

Ruido político

Todo esto se produce en un escenario de presión regulatoria sobre los grandes tenedores. El caso de Blackstone coincide con la polémica por el desahucio de Maricarmen (87 años) en Madrid, que ha reavivado el debate sobre la vivienda digna y la responsabilidad de los propietarios.

Vista del bloque de Sepúlveda 38-40, que Blackstone no alquilará más Simón Sánchez

En simultáneo, Junts y el Gobierno negocian nuevas medidas que buscan limitar la actividad de los grandes fondos en el mercado de la vivienda.

Entre las propuestas que se barajan se encuentran diferenciar las obligaciones de pequeños y grandes propietarios en materia de desahucios y aplicar una deducción del 15% del IRPF para el alquiler o la compra de la vivienda habitual.