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El economista Jordi Alberich (1958) ha participado este lunes en un diálogo en el Cercle d’Economia, del que fue director general entre 1998 y 2018, para repasar su trayectoria vital y profesional.

Ante un auditorio lleno, Alberich se ha referido a algunos de los asuntos que marcaron su mandato, entre ellos el procés, que le ha servido para poner en valor el papel que tuvo entonces el Cercle: “Fue uno de los últimos espacios de diálogo”.

En este sentido, el también presidente de M&A Fusiones y Adquisiciones ha recordado una anécdota: que en aquel momento, Bruselas tenía la instrucción de no enviar a comisarios ni altos funcionarios a Cataluña, pero el Cercle logró que visitara Barcelona el vicepresidente de la Comisión Europea, el finlandés Jyrki Katainen.

Jordi Alberich, socio fundador de M&A Fusiones y Adquisiciones CG

Lecciones del 'procés'

El procés es un asunto que, ha reconocido, le “da pereza”, pero del que ha querido extraer algunas lecciones.

La primera es que “no somos tan especiales”. A su juicio, a raíz del procés catalán ha habido procesos similares en todo el mundo, y ha citado como ejemplos el Brexit y la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

La otra lección tiene que ver con lo decepcionantes que, a su juicio, fueron las élites: “Yo pensaba que la educación era un antídoto contra el populismo, pero veías a gente con tres carreras repetir tópicos”.

ERC, Podemos y González

Sobre este papel del Cercle como punto de encuentro, ha recordado que fue una de las primeras instituciones de Cataluña en abrir sus puertas a miembros de Esquerra Republicana y Podemos, así como, antes de la Transición, a Felipe González.

Alberich también ha explicado cómo llegó al Cercle: a través de un anuncio en La Vanguardia, ya que hasta entonces no había tenido ningún vínculo con la institución. Considera que “dice mucho del Cercle” que le aceptaran sin contar con ese vínculo. El proceso de selección, ha explicado, incluyó 21 entrevistas.

Jordi Alberich vicepresidente del IEE de Foment del Treball SIMÓN SÁNCHEZ BARCELONA

Los monstruos

En conversación con el socio del Cercle Joan Torras, ha repasado también la trayectoria del Cercle desde sus raíces, en 1951. Considera que la entidad ha tenido un papel relevante, primero durante la transición económica y después en la política, una etapa en la que, según ha explicado, existía un modelo claro: Europa.

“Antes lo teníamos más fácil, porque sabíamos lo que queríamos: acercarnos a Europa. Ahora estamos desorientados porque todo se tambalea”, ha señalado.

La sensación, explica, es que “estamos perdidos” y, por tanto, el papel del Cercle, siempre “reformista y modernizador”, se ha vuelto más difícil.

Para describir la etapa en la que considera que se encuentra el mundo, ha citado a Antonio Gramsci: “El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”.