La crisis que vive Volotea debido a su delicada situación financiera ha tenido un fiel reflejo en su consejo de administración. En lo que va del presente año la composición del órgano de gobierno de la aerolínea se ha visto reducida en tres miembros, de los siete que lo conformaban al cierre del ejercicio anterior.
Estos movimientos contrastan con la estabilidad que ha mostrado el consejo de la compañía aérea de bajo coste durante los últimos años. Y esto, pese a que el escenario ha sido notablemente complejo por los efectos negativos de la pandemia del coronavirus, tanto en el grupo como en el sector en el plano global.
Desde que comenzó 2026, y de forma progresiva, el consejo de Volotea se ha quedado con apenas cuatro miembros. Durante los primeros meses se produjeron las bajas de los vocales Alfonso Casal y Adriana Oller. De hecho, sus firmas ya no aparecen en el balance de cuentas consolidadas del grupo, fechado el pasado 19 de mayo.
Ambos contaban con una amplia trayectoria en el órgano de gobierno de la aerolínea. En concreto, Oller alcanzaba en 2026 los 15 años de permanencia como vocal de Volotea, a la que se incorporó tres años después de su fundación. Por su parte, Casal también aglutina una amplia trayectoria como consejero del grupo, con una destacada labor en los diversos procesos societarios que han derivado en la actual compañía.
Imagen de una aeronave de Volotea, aerolínea especialista en aeropuertos secundarios
Posteriormente se ha registrado la salida de Gregory Herron Ruben. Abogado afincado en Nueva York, se incorporó al consejo de Volotea a finales de 2022.
En ninguno de los casos se ha procedido a cubrir las respectivas vacantes. De este modo, actualmente el órgano de gobierno de la aerolínea de bajo coste está formado únicamente por cuatro miembros: David Siegel, que actúa como presidente; Carlos Muñoz, uno de los fundadores del grupo, actualmente con cargo de vicepresidente; y Mark Dunkerley y David M. Davis, como vocales.
El último de estos se incorporó el pasado año, en sustitución de Antoine Munfakh, que también acumulaba varios ejercicios de trayectoria en Volotea. Davis dirigió en los últimos años Spirit Airlines, una de las mayores aerolíneas de bajo coste de EEUU, que tuvo que poner fin a su actividad meses atrás.
Carlos Muñoz, CEO de Volotea
El impacto de la subida de los combustibles por efecto del ataque de EEUU e Israel a Irán fue la puntilla para una empresa que ya arrastraba múltiples problemas económicos. Con anterioridad, había sido director financiero de Northwest Airlines.
Por su parte, Dunkerley cuenta con una dilatada experiencia en el sector aeronáutico, que incluye cargos de responsabilidad en British Airways. En la actualidad forma parte del consejo de administración de Airbus, que preside la española Amparo Moraleda, exvicepresidenta de Caixabank.
Reducción moderada
En 2018, Volotea contaba con un consejo de administración formado por nueve miembros. Su tamaño se mantuvo estable hasta 2025, con una reducción de dos asientos en todo este periodo.
Una de las bajas la protagonizó Rijn Capital, vehículo inversor del presidente y primer accionista de Ferrovial, Rafael del Pino. La sociedad posee en la actualidad una participación minoritaria, próxima al 8%, en la aerolínea.
En su día, contó con representación en el órgano de gobierno de Volotea; un puesto al que renunció hace tres años sin que la aerolínea procediera a cubrir la vacante.
La compañía se encuentra actualmente en un proceso de reestructuración acordado por los socios y que lidera la aerolínea griega Aegean Airlines. El objetivo es reforzar la posición financiera de Volotea, seriamente golpeada desde la pandemia, y que le ha situado al borde de encontrarse en causa de disolución por el creciente patrimonio neto negativo.
