El presidente de la CV, Juanfran Pérez (d), con Marciano Gómez, consejero de Sanidad Crónica Global
El sector planta el macroconcurso de ambulancias de Valencia al verlo dirigido
La industria casi en pleno elude la licitación de 600 millones al entender que "favorece" a la actual adjudicataria
Más información: La Generalitat Valenciana baja el listón para competir por el macroconcurso de ambulancias
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El 24 de septiembre a las 23:59 horas termina el plazo para presentar ofertas al macroconcurso de transporte sanitario de la Comunitat Valenciana, valorado en 861,5 millones de euros.
La convocatoria oficial llega después de que el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) anulara el procedimiento original anunciado en mayo al considerar que la Generalitat había levantado un muro para la competencia.
Antes de este varapalo, el cerrojo había sido efectivo, pues sólo se había presentado una única oferta, la de la UTE Ayuda TSCV, una coalición integrada por las mercantiles que controlan el sector en la región desde 2014.
La incógnita ahora es si la corrección de los pliegos democratizará realmente el acceso o si el negocio seguirá en manos del oligopolio de la última década.
La barrera derribada
El origen del conflicto radica en el recurso presentado por la firma Orthem, empresa del grupo murciano Hozono Global, y la valenciana Ambulancias Sánchez, que denunciaron, entre otras irregularidades, una exigencia de solvencia técnica "manifiestamente excesiva".
Personal y vehículos de Orthem en la DANA de Valelncia
Sanidad obligaba a los licitadores a acreditar más de 600 millones de euros en experiencia previa, una cifra que multiplicaba por seis los parámetros ordinarios de la Ley de Contratos del Sector Público.
El TACRC dio la razón a la demandante y forzó a la Administración a reducir ese umbral a 120,6 millones.
El contrato mantiene una duración inicial de cuatro años, con posibilidad de un año adicional.
¿Más obstáculos?
Orthem también cuestionó la configuración del contrato en un único lote y otros requisitos de los pliegos.
Esas alegaciones no prosperaron, de modo que la nueva licitación mantiene buena parte de la arquitectura del concurso original.
Crónica Global ha consultado a fuentes de grandes empresas del sector que también señalan más elementos del concurso que, a su juicio, dificultan la entrada de operadores que no estén ya implantados en la Comunitat.
Edad de la flota
Una diferencia aparece con claridad cuando se comparan los requisitos de antigüedad de las ambulancias con los establecidos en otras comunidades.
Aunque la Comunitat Valenciana cumple con el límite estatal de diez años fijado por la normativa, la flexibilidad que otorga a las empresas para iniciar el servicio se aleja de los estándares de licitaciones como las de Madrid, Andalucía o Cataluña.
En esta última, licitada por el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM), por ejemplo, se exige que la totalidad de la flota adscrita a Soporte Vital Básico (SVB) y Avanzado (SVA) sea nueva a estrenar desde el primer día de contrato.
El documento valenciano, por el contrario, permite que la flota básica urgente opere con furgonetas usadas y circunscribe la obligación de estrenar vehículos únicamente a la modalidad de arrendamiento de los SVA, para los que además concede un plazo de gracia de seis meses tras la firma.
El interior de uno de los vehículos con siete años de antigüedad de Ambulancias CSA, integrante de la UTE
Esta disparidad normativa se extiende a las edades medias y a los vehículos de sustitución.
Mientras que la Generalitat Valenciana permite a las adjudicatarias mantener una antigüedad media de hasta seis años durante la ejecución del contrato en su flota básica, otras regiones la ciñen a entre tres y cuatro años, o directamente la omiten al exigir vehículos de cero kilómetros en origen.
En el caso del transporte no urgente y de las 107 ambulancias de reserva, el pliego valenciano autoriza agotar el límite legal de diez años sin restricciones intermedias, frente al tope de dos años de rodaje que impone el modelo catalán para los SVB de sustitución.
El coste de entrar
La diferencia no significa que el concurso valenciano permita vehículos fuera del límite legal. Significa que el contrato deja más margen para utilizar una flota con varios años de antigüedad que los demás concursos autonómicos.
Así pues, tal y como indican fuentes del sector a este medio, un operador externo que lograra el concurso se vería obligado a adquirir una flota nueva y amortizarla en los cuatro años de duración del contrato, mientras que la empresa local puede concurrir con vehículos ya amortizados de licitaciones anteriores.
Ese ahorro estructural le permite ajustar a la baja la oferta económica, un apartado que otorga 25 puntos en la baremación final.
Varios vehículos sanitarios de Ambulancias CSA
Ambulancias de siete años
Las condiciones del pliego tienen además una traducción sobre el terreno.
Fuentes de trabajadores consultadas por Crónica Global aseguran que algunas ambulancias de empresas integradas en la alianza que concurrió al anterior concurso tienen hasta siete años de antigüedad y presentan un estado deficiente.
Este digital ha contrastado las matrículas de los vehículos incluidos en el material facilitado por estas fuentes.
Los mismos trabajadores aseguran no tener constancia de que se haya preparado por ahora un plan general de renovación de la flota específicamente vinculado a la nueva licitación.
Una de las ambulancias de Ambulancias CSA
El dato cobra importancia porque la calidad material de los vehículos tiene un peso relevante en la valoración del concurso.
El pliego reserva 35 puntos a las condiciones materiales de la flota, frente a 25 puntos para la oferta económica.
Otros 35 corresponden a la valoración técnica y cinco a mejoras de recursos.
El contrato establece, en cualquier caso, la sustitución de los vehículos que alcancen el límite máximo de antigüedad durante su ejecución.
Un solo contrato
A las particularidades de la flota se añade el diseño territorial de la licitación.
A diferencia de la mayoría de comunidades, que dividen el mapa sanitario por provincias o departamentos de salud para facilitar el acceso de medianas empresas, la Comunitat Valenciana concentra el servicio en un único contrato autonómico.
La Administración defiende esta fórmula, avalada por el tribunal de contratos, argumentando necesidades de coordinación desde el centro informático de emergencias y la posibilidad de movilizar recursos entre provincias ante variaciones estacionales de población.
Fachada del Palacio de la Generalitat Valenciana
No obstante, en la práctica, el lote único exige a cualquier aspirante asumir un presupuesto base de 579,8 millones de euros y desplegar de forma inmediata infraestructuras, bases logísticas y personal simultáneamente en Castellón, Valencia y Alicante.
Una capacidad operativa y un conocimiento del terreno que la UTE tradicional ya posee tras un cuarto de siglo de implantación en la comunidad.
La alianza conocida
La composición de la oferta que se presentó al anterior procedimiento ayuda a entender por qué la competencia vuelve a ser uno de los puntos de interés.
La UTE Ayuda TSCV estuvo formada por Ambulancias CSA, Ambulancias Autónomas, Ambulancias y Servicios Valencia, Alquiler Car Luxe, Ambulancias Ayuda y Ambulevante.
En el concurso anterior también habían concurrido conjuntamente varias de estas compañías, junto a Ambulancias Edetanas y Transvía.
No se trata, evidentemente, de un operador que tenga que crear desde cero su estructura para hacerse con el contrato. Las empresas que integran la alianza ya conocen el servicio y cuentan con implantación en las tres provincias.
En 2014, la UTE Ambulevante llegó a reunir a numerosas compañías locales; en 2017 apareció la UTE Ambulancias Ayuda y en el concurso de 2026 las empresas volvieron a agruparse bajo la denominación Ayuda TSCV.
Antecedente europeo
La preocupación por la competencia tampoco es nueva.
En el concurso anterior al de 2017, la Comisión Europea cuestionó las condiciones de la licitación valenciana por considerar que algunos requisitos tenían un efecto discriminatorio sobre otros posibles operadores.
La Generalitat decidió entonces no prorrogar aquel contrato y sacar una nueva licitación con cambios en las condiciones de acceso.
Sede de la Comisión Europea
Uno de los problemas señalados entonces estaba precisamente relacionado con la necesidad de disponer previamente de una flota de grandes dimensiones para poder acreditar la solvencia exigida.
El nuevo concurso permitió disponer de varios meses después de la adjudicación para cumplir determinados requisitos de vehículos.
El antecedente no permite afirmar que las objeciones de entonces se reproduzcan ahora, pero sí forma parte del historial de un contrato que ha tenido problemas de concurrencia en anteriores licitaciones.
A prueba
El calendario del nuevo concurso ya está fijado. El 24 de septiembre a las 23:59 horas termina el plazo para presentar ofertas.
El día 25 se abrirá la documentación administrativa; el 2 de octubre se conocerán las propuestas técnicas y el 16 de octubre se abrirán las ofertas económicas.
La Generalitat pretende que el nuevo contrato entre en funcionamiento el 1 de enero de 2027.
La lista de ofertas recogidas este jueves permitirá comprobar si la rebaja ordenada por el tribunal ha cambiado de verdad el mapa de competidores de uno de los mayores contratos sanitarios de la Comunitat Valenciana.