Casa Santiveri ha sacado adelante el plan para refinanciar la deuda bancaria, aunque el futuro de la compañía no parece del todo despejado. El proceso de homologación, recientemente avalado en los juzgados de lo Mercantil, ha contado con una notable contestación por parte de los acreedores. Hasta el punto de que el 40% de la masa acreedora votó en contra del plan.
El Juzgado de lo Mercantil número 5 de Barcelona emitió un auto el pasado 3 de septiembre por el que homologaba el plan de reestructuración presentado en mayo por el fabricante de productos de alimentación dietéticos y saludables. El pasivo afectado por este proceso asciende a algo más de 11,7 millones de euros.
El principal propósito del proceso ha sido extender los vencimientos de la deuda con las entidades financieras tres años más, hasta 2031. Misión cumplida… pero con relevantes matices. Santiveri no logró los apoyos suficientes por parte de los acreedores para dos de las cuatro clases en las que se agrupó el pasivo.
En concreto, se trata de las que se corresponden con los préstamos y con las líneas de crédito. Ambas aglutinan más del 61% del volumen de deuda a refinanciar.
La clave del plan
El auto de 20 páginas dictado por el magistrado Florencio Molina, al que ha tenido acceso Crónica Global, refleja que el 55,06% de la masa acreedora de préstamos apoyó la reestructuración. Por su parte, sólo el 24,22% hizo lo propio en el caso de las líneas de crédito.
En cualquier caso, proporciones inferiores a la de dos tercios que exige la Ley Concursal para reestructurar la deuda ordinaria. La clave para sacar adelante el plan de Santiveri ha sido el apoyo unánime recibido para la clase de otras líneas de circulante.
La Ley prevé que, al tratarse de una clase de deuda ordinaria, el voto favorable del 100% del pasivo permita arrastrar a los acreedores disidentes en las otras clases, siempre y cuando haya constancia de que la compañía sería capaz de realizar algún pago en cada una de las categorías en el escenario de empresa en funcionamiento.
El informe del experto independiente que acompaña la solicitud de homologación del plan de reestructuración fija un valor de 30,181 millones de euros para Casa Santiveri, en aplicación tanto del método de descuento de flujos de caja como del de múltiplos del resultado bruto de explotación (Ebitda). Y concluye que el pasivo se encuentra "dentro del dinero", es decir, capaz de recibir algún pago por parte de la compañía.
Exterior de la Ciudad de la Justicia
A las reticencias citadas de los acreedores se añade que Santiveri presentó el plan en situación de posibilidad de insolvencia; un escenario que pasó a ser de insolvencia inminente cuando se formalizó.
Desde la compañía se resta importancia a esta terminología y se asegura que forma parte de este tipo de procedimientos, aunque se admite que no es el más habitual para abordar una refinanciación.
Proactividad
"Ha sido Santiveri la que ha presentado voluntariamente el plan tras hablar con los bancos. Sabíamos de antemano que algunos votarían en contra pero ha sido la forma que se ha considerado más adecuada para propiciar el arrastre de las entidades disidentes".
La compañía, que mantiene su condición de empresa familiar al 100% después de cuatro generaciones y más de 140 años de historia, argumenta que durante los últimos ejercicios ha llevado a cabo una profunda remodelación del equipo directivo y afronta un ambicioso proceso de transformación. "Para poder acometerlo necesitábamos la refinanciación y llevar hasta 2031 los vencimientos. El plan no incluye quitas ni cambios de condiciones".
Muestra de productos Santiveri
El auto judicial coincide con este planteamiento al señalar como objeto del plan "anticiparse a la concentración de vencimientos de la deuda financiera". Sin embargo, también menciona la existencia de dificultades financieras derivadas de la "insuficiente rentabilidad recurrente y la volatilidad histórica de resultados". También apunta a la complejidad del modelo industrial y el peso de los costes fijos de la planta de producción situada en la Zona Franca de Barcelona.
"Santiveri está mejor que nunca, tenemos los mejores resultados de los últimos 30 años", apuntan, no obstante, desde la compañía.
Balón de oxígeno
El método elegido para la refinanciación y la respuesta de la banca no ha terminado precisamente de despejar las dudas sobre el futuro de la compañía. La homologación judicial ha sido un balón de oxígeno clave a corto plazo.
Sin embargo, el resultado del proceso y la trayectoria de los resultados en los últimos años hacen pensar que las cautelas se mantienen en todo lo alto.
