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El pacto de sangre entre familias para recuperar el mayor hotel de Cataluña y entregarlo a la mallorquina Fergus Hotels tiene dos derivadas secretas. Una, los Aceña, dueños del Don Juan, el mayor resort de la autonomía y cabecera del grupo, han echado a su operador, Ona Hotels, de la familia Carrau, por burofax.

Y dos, han desplazado del consejo de administración a Josep Ibern, expresidente de Caixa Laietana --ahora BBVA-- y un hombre que trajo el malogrado Juan Aceña, fundador de la firma y fallecido en 2023.

Ibern, salpicado por la venta de preferentes en los años 2000, entró en la enseña de la mano del histórico hotelero. La hija de este, Sandra Aceña, se lo ha cargado, explican fuentes conocedoras.

El 'pacto de sangre'

Los dos movimientos han cimentado el acuerdo que ha devuelto la gestión del hotel Don Juan a Fergus. La perdió hace dos años, cuando se enfrentó a los Aceña por las condiciones contractuales, como avanzó este medio en exclusiva.

Ahora, la paz se ha firmado entre las dos partes, avanzó Hosteltur. Pero ha requerido de dos movimientos discretos que nadie ha explicado. Uno, echar a Ona Hotels, dirigida por Nacho Carrau, por burofax y sin contemplaciones.

Dos, apear del consejo a Ibern al hacerle culpable de la pugna judicial con Fergus que acaba de finalizar.

Josep Ibern, en la comparecencia parlamentaria por las preferentes Cedida

Ibern trajo a Genís Marfà

La salida de Ibern se explica porque fue este financiero el que abogó por ir a la batalla judicial contra Fergus. Consideró que las condiciones de explotación que había fijado la cadena mallorquina eran "leoninas".

Para ganar a los baleares, el ex máximo directivo de Laietana, que llegó a declarar en el Parlament y fue declarado persona non grata en Mataró (Barcelona), trajo al letrado y ex abogado del Estado Genís Marfà.

Marfà, con una cultivada reputación como salvador de cadenas hoteleras familiares en apuros, cumplió. Ganó a Fergus en los tribunales, consiguiendo que la justicia desestimara las medidas cautelares solicitadas por la cadena de Pep Cañellas, explicó Crónica Global.

Marfà, fuera

Esa era la fotografía antes del verano, Los Acena, con Ibern en el consejo y Marfà de martillo ejecutor, se preparaban para ganar a Fergus en los dos asuntos judiciales que quedaban. En los que se dilucidaba el fondo del asunto: las condiciones contractuales para operar el Don Juan y las repercusiones económicas.

Pero desde el sector alertan de que "algo cambió, hubo un giro de 180 grados". Los Aceña decidieron acabar con los pleitos y buscar el entendimiento con Fergus. Para ello, puentearon a su abogado.

Sandra Aceña toma el mando

El cambio de estrategia es atribuible a Sandra Aceña, heredera principal de Juan Aceña y accionista principal de Don Juan Hotels con cerca del 60% de las acciones.

Su criterio prevaleció sobre el de sus dos hermanos, que poseen alrededor del 20% de los títulos. Impuso el pacto con el antiguo operador, desoyendo a Josep Ibern --traído al consejo por su padre-- y a Marfà.

Fergus regresa

El golpe sobre la mesa significa que Fergus vuelve a operar el mayor hotel de Cataluña, con cerca de 1.000 habitaciones. Con dos desafíos: uno, aguantar la facturación, cuyo margen de explotación ha crecido hasta ser muy saludable: cerca de cinco millones de euros netos al año.

José Cañellas, presidente y fundador de Fergus Group Cedida

Y dos, zafarse de la presión de Alegria Hotels, de su ex socio Joan Pasqual, con quien Pep Cañellas compartió cadena hasta que rompieron amarras.

El pacto

El cisma catalán-balear conllevaba un pacto no escrito: Pasqual operaría hoteles solo en Cataluña, mientras que la Fergus de Cañellas se limitaría a las Islas Baleares.

Pero la entente entre antiguos socios ha saltado por los aires, y Fergus está creciendo ya no solo en la autonomía catalana, sino en Lloret de Mar (Girona), ciudad-bastión de Alegria Hotels.

Desde Fergus, no obstante, niegan que ese pacto haya existido jamás, aunque diversas fuentes del sector lo confirman.