La situación económica límite que rodea a Volotea implicará el cierre de tres de sus bases operativas este año: Nápoles y Palermo (Italia) y Brest (Francia), que se suman a la clausura de Atenas (Grecia) el pasado curso.
Además, en sus bases estratégicas de Lyon y Burdeos, la capacidad se reducirá un 50%, y quedará un único avión operativo por terminal, según ha podido saber este medio.
Como contrapartida, la aerolínea abrirá nuevas bases invernales de un solo avión en Montpellier (Francia) y Ancona (Italia).
Técnicamente, Volotea expresa que las bases no cierran, solo "hibernan" hasta que se supere la crisis del combustible, derivada de la escalada bélica en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz. Pese a ello, en el seno de la empresa "ya se dan por perdidas" estas sedes, sostienen fuentes internas.
Más de 300 afectados
El drástico recorte dejará en una situación de extrema vulnerabilidad a más de 300 trabajadores, que serán o bien reubicados, o bien despedidos.
En paralelo, la flota de la aerolínea ha menguado de 44 a 41 aeronaves, aunque la realidad es aún más reducida, pues Volotea opera actualmente con solo 26 aviones propios en servicio regular y ha tenido que recurrir al alquiler de cuatro aviones chárter para cubrir sus compromisos estivales.
Más allá de las bases ya cerradas, la situación entre los otros más de 2.000 empleados de Volotea no es mucho más halagüeña, sino que los trabajadores afrontan un aciago periodo de incertidumbre por la delicada situación económica que atraviesa la firma, que debe pagar más de 300 millones en los próximos tres años.
Las mismas voces explican a este medio que los trabajadores se habían acostumbrado a un "optimismo relativo" pese a que las cuentas económicas mostraran un gran agujero, pero desde que el auditor EY ha revelado que la empresa está en causa de disolución mercantil por un patrimonio negativo de 77,5 millones de euros la tensión se ha disparado.
"La situación es crítica"
Este medio ha podido corroborar que pilotos y auxiliares de vuelo ya han comenzado a buscar alternativas laborales de manera proactiva.
"Nos hemos dado cuenta de que la situación es crítica y muchos nos preguntamos si dentro de seis meses aún estaremos aquí", explica a Crónica Global un trabajador que prefiere mantener el anonimato.
En el aire
El futuro de estos trabajadores está directamente ligado a la capacidad de Volotea para encontrar financiación en los próximos meses. La compañía necesita captar al menos 25 millones de euros para hacer frente a sus compromisos de pago.
Como ha explicado este medio en exclusiva, el accionista griego Aegean Airlines tomará el control efectivo de Volotea tras desplazar a los fundadores y directivos (Carlos Muñoz y Lázaro Ros), quienes hasta ahora poseían más del 50% del accionariado.
Un avión de Volotea surca el cielo
El proceso se estructurará mediante la creación de una nueva sociedad matriz que actuará como hólding de la aerolínea española.
A corto plazo, la idea es convertir 56 millones de euros correspondientes a préstamos participativos, en su mayoría aportados anteriormente por Aegean, y ejecutar una ampliación de capital ya desembolsada de 15 millones de euros, de los cuales la aerolínea griega aporta 9,5 millones.
Negociaciones por el convenio
Dentro de este delicado contexto, el sindicato de pilotos SEPLA ha constituido una sección sindical oficial en Volotea con el objetivo de negociar el primer convenio colectivo de la compañía en España.
El motivo del mismo es una creciente insatisfacción laboral. Si el brumoso futuro económico no fuera suficiente motivo para la zozobra, la entidad sindical ha denunciado públicamente que, además, las retribuciones no se han actualizado desde 2012, lo que sitúa a Volotea entre las aerolíneas con peores condiciones salariales de la aviación comercial europea.
A este estancamiento se le suma una falta de descansos suficientes para asumir el volumen actual de vuelos, que según las organizaciones sindicales deriva en fatiga acumulada entre las tripulaciones.
Avión de la compañía Volotea
Mientras la empresa alega que las dificultades financieras no le permiten mejorar las condiciones de la plantilla, se ha aprobado una subida salarial media del 23% para el equipo directivo.
A preguntas de este medio, Sepla asegura que, pese a todo, la situación entre los trabajadores es "de tranquilidad", y ha rechazado ofrecer más declaraciones.
Huelga en Francia
El conflicto ya se ha traducido en huelgas en Francia, donde Volotea concentra buena parte de su red con bases en Burdeos, Nantes, Lyon, Marsella, Toulouse, Lille, Brest, Limoges, Lourdes, Rodez, Estrasburgo y Montpellier.
En el país galo concentra el 60% de sus rutas, es decir, es su mayor mercado.
Los sindicatos SNPL, UNAC y SPL han convocado varias jornadas de paro que han obligado a la firma catalanoasturiana a cancelar vuelos, y el SNPL sostiene que las mesas de negociación anuales obligatorias no han dado resultados desde 2021.
2.000 empleos
Los más de 2.000 empleados de Volotea se dividen entre personal de vuelo (pilotos y tripulación de cabina de pasajeros), personal de tierra y operaciones (ingeniería aeronáutica, mantenimiento, control de operaciones y handling aeroportuario) y servicios centrales (finanzas, marketing, recursos humanos, tecnología y atención al cliente).
Además de España y Francia, la aerolínea opera en Italia (Ancona, Bari, Florencia, Olbia, Venecia y Verona) con una facturación de 818 millones de euros y unas pérdidas de 64 millones en el ejercicio 2025.
