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La Compañía Española de Financiación del Desarrollo (Cofides) ha entrado en el accionariado de Elian, compañía dedicada al desarrollo de proteínas vegetales sostenibles, con una inversión de 40 millones de euros.

Esta operación permitirá a la empresa del grupo Viserion Internacional avanzar en su proyecto para convertir Barcelona en un referente europeo en la producción de proteína vegetal y reforzar su papel en la soberanía alimentaria del continente.

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La alianza empresarial se ha anunciado este miércoles en las instalaciones de Elian en el Port de Barcelona.

El acto ha contado con la participación del conseller d'Empresa i Treball de la Generalitat de Catalunya, Miquel Sàmper; el director general de Cofides, Miguel Tiana; y el CEO y fundador de Elian, Andrés Martín.

Crecimiento

Esta inversión, además, servirá para acompañar el crecimiento futuro de la compañía, dentro de su plan de 300 millones destinado a ampliar su planta en el puerto.

La ampliación, prevista para inicios de 2028, supondrá agregar 100.000 toneladas anuales a la capacidad actual de producción de derivados proteicos para alimentación humana y animal, que alcanza actualmente las 770.000 toneladas anuales.

Acuerdos con agricultores

En su intervención, Martin se ha mostrado "orgulloso" de esta alianza público-privada y de lo que supone para Barcelona dentro del sector de la alimentación.

Ha señalado también que prevén cerrar este año acuerdos con agricultores de Cataluña y Aragón para cultivar soja en unas 3.000 hectáreas destinadas a abastecer su planta.

Su principal objetivo es alcanzar las 10.000 hectáreas, que aportarían el 20% de la soja utilizada por la empresa antes de la entrada en funcionamiento de la nueva planta.

Presencia clave

Elian nació en Barcelona en 2021 como un negocio familiar y, en pocos años, se ha consolidado como un actor relevante en el sector agroindustrial. En 2025, alcanzó una facturación de 400 millones, con una plantilla de 90 trabajadores.

Su planta es una de las tres únicas instalaciones de Europa que integran todo el proceso de producción en un mismo lugar. Esto contribuye a reducir la dependencia de ingredientes importados (de Estados Unidos, China y Sudamérica) y a reforzar el suministro de materias primas en Europa.

Asimismo, es la primera planta agroindustrial del mundo que desarrolla todo el proceso, desde el grano hasta el producto final, sin utilizar hidrocarburos, gracias a una tecnología pionera que reduce el impacto ambiental de la producción.