Publicada

Sin tiempo que perder. El consejo de administración de Parlem Telecom aprobó a finales de agosto la ejecución de las operaciones validadas en la junta de accionistas celebrada semanas antes, claves para salvaguardar la viabilidad de la operadora. Entre ellas, la ampliación de capital por valor de 7,95 millones, que se ha puesto en marcha este jueves y que permitirá a los actuales socios de la compañía reforzarse en el capital a precios de derribo.

No en vano, los accionistas de Parlem podrán suscribir hasta el próximo 23 de septiembre los nuevos títulos a un precio de 80 céntimos de euro (un céntimo de valor nominal y 79 céntimos de prima de emisión). Una cantidad que se sitúa en zona de mínimos históricos de la sociedad desde que es cotizada.

Y además, supone un descuento de en torno al 15% en relación con los precios que registró en el BME Growth, el mercado de compañías en crecimiento en el que cotiza, en vísperas de la citada junta de accionistas.

Con todo, todavía es más significativa la comparativa con los precios que los inversores estaban dispuestos a pagar por las acciones de Parlem hace apenas seis meses. Por entonces, el coste de los títulos en bolsa multiplicaba por tres el de referencia para la ampliación de capital.

Amortización exigida

Estas proporciones hablan por sí mismas de la situación por la que atraviesa una compañía, cuyo origen tiene notables vínculos con el contexto independentista vigente por aquel entonces. El sueño de una operadora telefónica autóctona catalana en una futura república independiente hace tiempo que se dio de bruces con la cruda realidad.

Tras años de pérdidas recurrentes, la tensión estalló hace unos meses cuando Parlem quedó abocada a tener que amortizar de forma inmediata algo más de 17 millones de euros de deuda. El montante había adquirido el carácter de inmediatamente exigible al incumplir la compañía con los compromisos adquiridos en su día con los acreedores, relativos a la marcha del negocio.

Sede de Parlem en Barcelona Europa Press

Una situación más que delicada, que llevaba directamente a Parlem a la quiebra si no mediaba una solución urgente. Precisamente, la que llegó de la mano de la familia Domínguez, fundadores y propietarios de la cadena de moda infantil Mayoral y uno de los inversores institucionales con mayor peso en la bolsa española.

Entre sus participaciones se encuentra el 19% que poseen en Parlem. Para ponerlo a salvo, Global Portfolio Investment, brazo inversor de los Domínguez, propuso como solución capitalizar la deuda exigible y llevar a cabo una ampliación dineraria que proporcione a la operadora liquidez suficiente para proseguir su actividad.

Cubrir la ampliación

Con la urgencia requerida, la solución ya está en marcha, una vez refrendada por la junta de accionistas. Para asegurarse el apoyo de una amplia mayoría de los socios, Parlem ha tenido que recurrir a un precio de suscripción que valora a la compañía en menos de 16 millones de euros. Al cierre del pasado ejercicio, su capitalización bursátil superaba los 56 millones de euros.

Los accionistas que han promovido el movimiento para garantizar, al menos a medio plazo, la viabilidad de la operadora han querido evitar una suscripción incompleta, que dejara demasiado lejos el objetivo de obtener cerca de 8 millones de euros con los que reforzar su maltrecha tesorería.

Parlem afronta una nueva etapa tras los cambios en la estructura accionarial derivados de las operaciones para amortizar deuda y obtener liquidez adicional. Las modificaciones han determinado que Inveready se convierta en el primer accionista tras la capitalización de la deuda; por su parte, Global Investment Partners será el segundo socio con mayor participación.

Un reparto muy diferente al que se daba cuando la compañía inició sus operaciones. Por entonces, una de las figuras más relevantes fue Ernest Pérez-Mas, quien ocupó el cargo de consejero delegado durante diez años.

Su papel también ha quedado relegado a un segundo plano en el inicio de esta nueva etapa. Durante la reunión en la que se aprobó el inicio de la ampliación de capital, el consejo de administración también acordó el cese de Pérez-Mas como presidente no ejecutivo. El directivo seguirá en el órgano de gobierno como vicepresidente, también sin atribuciones ejecutivas.