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Las familias Carbó, Botet y Elías, expropietarias de Caprabo, controlan la inmobiliaria Caboel, una de las mayores firmas del ramo en Cataluña. Las tres sagas acumulan varias décadas de experiencia en el negocio y hoy están en posesión de una cartera de más de 150 activos que suman casi medio millón de metros cuadrados.

El ámbito de actuaciones se ciñe a España y Portugal. Se realizan con una clara vocación patrimonialista a largo plazo y siempre en el sector terciario, ya sean locales de negocio, oficinas, plataformas logísticas de gran capacidad, geriátricos, estaciones de servicio y hoteles.

Estos últimos son Room Mate Pau, de Barcelona; Palacio Avenida, de Palma de Mallorca; y Tryp Atocha, de Madrid.

Propietarios

El órgano de gobierno de Caboel consta de diez butacas, que ocupan las tres sagas por medio de sociedades de cartera. Pere Botet Pladevall, de 70 años, desempeña la presidencia; como consejeros figuran Pedro Carbó Loza, Àngels Campderrós Salvans, Silvio Elías Marimón, Jordi Rodríguez Planas y Francisco José Carbó Valle.

El sanedrín se completa con Xavier Rodríguez Carbó, Marc Botet Campderrós y Silvio Elías de Gispert. Este nutrido consejo se repartió unos emolumentos de 567.000 euros.

Tasación en libros

Según el balance de Caboel, al cierre de 2025, el valor bruto del conjunto de los bienes raíces alcanza la cifra de 680 millones, aunque su precio de mercado es muy superior. El curso pasado se incorporaron edificios por importe de 22 millones.

La ingente masa de ladrillos y hormigón se encuentra arrendada a terceros, con una apreciable tasa de ocupación del 95%.

Es de destacar que el vasto emporio se gestiona con una escasa plantilla de 13 empleados. La sede central está ubicada en la calle Josep Irla Bosch de Barcelona, en la parte alta de la ciudad.

Los gestores de la entidad están permanentemente oteando el horizonte a la busca de oportunidades de inversión.

Ingresos

La facturación por los alquileres se situó en 46 millones, con un avance del 3%. El beneficio se mantuvo en torno de los 18 millones y el flujo de caja, en 32.

Como es tradición en la casa, parte del excedente se distribuyó en concepto de dividendo. En esta ocasión fueron 16,1 millones, frente a los 11,4 anteriores.

En el último sexenio, el holding de las tres estirpes fundadoras de Caprabo ha amasado unas ganancias de 81 millones y ha entregado a sus afortunados amos 55 millones.

Debido a que tienen por costumbre destinar una parte de los resultados a reservas, estas engordan año tras año. Ahora, los fondos propios se elevan a casi 500 millones.