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Luz verde para Louis Vuitton. El macroproyecto de lujo de la firma en el paseo de Gràcia de Barcelona, que contempla la reforma integral de la Casa Julià con vistas a 2028, podrá salir adelante tras alcanzar un acuerdo con los vecinos que hasta ahora lo bloqueaban.

Tal y como avanzó Crónica Global, la marca de lujo se había encontrado con un obstáculo para su ambicioso proyecto: la resistencia de varios propietarios a vender sus pisos.

"En un principio parecían dispuestos, pero al conocer el alcance del proyecto parece que han optado por maximizar el precio", explicaron entonces fuentes de la firma a este medio.

Ahora, sin embargo, según confirman desde el ayuntamiento, el acuerdo ya está cerrado, aunque se desconoce por el momento el importe que la compañía ha tenido que desembolsar para hacerse con las viviendas.

La 'flasghip' de Louis Vuitton, en paseo de Gràcia, 80 Gala Espín Barcelona

'Flagship' con restaurante

La firma de lujo planea abrir una macrotienda similar a las que ya tiene en ciudades como Osaka, Nueva York y Milán: una flagship completa coronada con un restaurante con estrella Michelin en la planta superior y una zona VIP.

Para ello, la firma proyecta transformar por completo la Casa Julià —obra modernista del arquitecto valenciano Rafael Guastavino, adquirida en 2012—, ubicada en el número 80 del paseo de Gràcia.

El restaurante proyectado, sin embargo, provocó un informe desfavorable del Ayuntamiento de Barcelona. Lo detallaban fuentes del consistorio a este medio: el Plan Especial del distrito del Eixample establece en el artículo 8.c que los bares-restaurantes no pueden colindar, ni por paredes laterales ni por el forjado, con viviendas, un requisito que en ese caso se incumplía, pues en el bloque aún vivían los cinco vecinos que estaban frenando el proyecto.

Sin embargo, las mismas fuentes han confirmado que en mayo se volvió a solicitar un informe que, esta vez sí, fue favorable: lo que indica que en el edificio ya no hay viviendas y que el macroproyecto sigue adelante.

La 'flasghip' de Louis Vuitton, en paseo de Gràcia, 80 Gala Espín Barcelona

Las obras

La marca inició las obras en febrero de este año con el objetivo de hacerse con la totalidad del inmueble para destinar cada planta a una categoría de producto y culminar el recorrido con un establecimiento de alta cocina.

El proyecto, previsto inicialmente para 2028, apuntaba a retrasarse por el bloqueo de los vecinos. Incluso se contemplaba la posibilidad de buscar una nueva ubicación, aunque no resultaba sencillo.

"Tiene que ser un edificio grande, emblemático y en esquina, y eso reduce mucho las opciones”, señalaban. “Nuestra prioridad sigue siendo la Casa Julià”.

Louis Vuitton no ha respondido a ninguna de las preguntas trasladadas por este medio, pero el bloqueo se ha resuelto con celeridad, por lo que, en principio, no tendría por qué retrasarse la apertura prevista para 2028.

Otras dificultades

La marca ya afrontó dificultades similares para su ubicación provisional en el paseo de Gràcia, 71, frente a la Casa Julià, donde ahora se encuentra. Necesitó dos años de negociaciones con Hugo Boss para poder instalarse en el bloque.

Fue en 2013 cuando la firma inauguró su flagship en Casa Julià tras una primera gran reforma que sumó 1.500 m² entre la planta baja y la primera planta.

Ahora el objetivo es mucho más ambicioso: crear un polo de lujo capaz de reunir bajo un mismo techo todas las categorías de la marca, desde la marroquinería clásica hasta la alta joyería, la relojería, la decoración y las colecciones completas de prêt-à-porter.

Además de una selecta zona VIP, está previsto que la tienda disponga de piezas de diseño original, obras de arte contemporáneo y privacidad total.