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Latam Airlines Group ha suscrito una operación de financiación de 505 millones de dólares (433 millones de euros) que le permitirá incorporar 11 aeronaves de nueva generación durante el segundo semestre de 2026. Una buena noticia para la compañía chilena que podría terminar siéndolo también para Barcelona.

Aunque Latam no ha anunciado ningún plan específico para Cataluña, la renovación y crecimiento de su flota abre la puerta a preguntarse si la aerolínea aprovechará esta mayor disponibilidad de aeronaves para reforzar la popular ruta entre Barcelona y São Paulo o, incluso, para plantearse la recuperación de la conexión con Lima, suspendida durante la pandemia de Covid-19.

Un avión tipo Boeing 767, como los que utilizará Latam para enlazar Barcelona y Lima / CG

Repercusiones en El Prat

La operación facilitará la llegada de un Airbus A320neo, cuatro A321neo y seis Embraer E195-E2. Ninguno de estos 11 aviones está destinado, por sus características, a cubrir directamente las rutas Barcelona-São Paulo o Barcelona-Lima, dos conexiones de largo radio que superan los 8.000 kilómetros.

El A320neo tiene un alcance máximo de unos 6.300 kilómetros y el A321neo supera los 6.500 kilómetros, mientras que el Embraer E195-E2 ronda los 5.500 kilómetros. El A321neo sí puede cubrir determinadas rutas transatlánticas, pero no tiene autonomía suficiente para conectar Barcelona con São Paulo o Lima de forma directa.

Aeropuerto el Prat GALA ESPÍN Barcelona

Pero la clave está en el efecto que su incorporación pueda tener sobre el conjunto de la flota. Al asumir operaciones de corto y medio radio, estas aeronaves podrían dar a Latam mayor flexibilidad para reasignar otros aparatos de largo radio a rutas de mayor distancia.

Capital ligado a emisiones

Hay más motivos para el optimismo. De la suma total acordada con BNP Paribas, que es el banco que ha liderado la operación, 400 millones de dólares (343 millones de euros) se corresponden a fondos vinculados a sostenibilidad.

Esta fórmula condiciona los tipos de interés al cumplimiento de metas ambientales concretas: en este caso, reducir la intensidad de emisiones de CO2 por pasajero un 6% para 2030 (frente a 2019).

Este perfil más sostenible que adquirirá la compañía facilitará que se adapte a las cada vez más estrictas exigencias climáticas de la Unión Europea y del propio aeropuerto de El Prat.

De hecho, la llegada de estos 11 nuevos aviones, mucho más eficientes y silenciosos, ya ayuda a rebajar la huella de carbono global de la compañía para cumplir con las exigencias del crédito.

Esta es, dicho sea de paso, la segunda operación de crédito sostenible que Latam ejecuta, tras la línea revolvente de 300 millones de dólares cerrada a finales de 2024.

Hitos y previsiones

Teniendo en cuenta estas 11 nuevas aeronaves, la aerolínea prevé sumar más de 40 aeronaves a su flota global en 2026. Superará así las 410 unidades al cierre del ejercicio.

La compañía también ha anunciado que pondrá en servicio el primer Airbus A321XLR del grupo en 2027, un modelo de mayor autonomía que permitirá a la compañía operar determinadas rutas de largo radio con un avión de pasillo único.

Para 2030, la empresa proyecta añadir hasta 130 aviones adicionales. Esto hará que más del 50% del parque aéreo corresponda a aeronaves de nueva generación, que, según sus fabricantes, permiten reducir las emisiones de CO2 entre un 20% y un 25% respecto a las generaciones anteriores.

Render de un avión de LATAM GALA ESPÍN LATAM Barcelona

La operadora

Nacido de la consolidación entre la chilena LAN y la brasileña TAM, Latam Airlines Group es uno de los principales conglomerados aéreos de Latinoamérica y encara los próximos años con un ambicioso plan de crecimiento y renovación de flota.

Queda por ver si esta solidez financiera y operativa terminará traduciéndose también en una apuesta por Cataluña, con la consolidación de la ruta con São Paulo y la recuperación de la añorada Barcelona-Lima.

A estas ciudades, que ya unen tantos lazos culturales, podrían unirles también cada vez más aviones.