Tic, tac. La empresa relojera suiza Tissot abrirá en paseo de Gràcia en las próximas semanas, en el local donde hasta hace apenas un mes se ubicaba la histórica Felgar.
La cadena del grupo Swatch logra así su primera boutique monomarca en Barcelona, que se suma a sus dos córners en El Corte Inglés. También se pueden adquirir sus relojes en joyerías y distribuidores autorizados, como Rabat o Unión Suiza.
"Este acuerdo permite dar el relevo a la emblemática firma Felgar y dar la bienvenida a una reconocida marca internacional, alineando además las pretensiones de la propiedad en un enclave estratégico", han explicado desde la consultora Savills, que ha intermediado la operación.
El local, situado en el número 6 de paseo de Gràcia, junto a plaza de Catalunya, es uno de los más codiciados del tramo bajo del bulevar. Está flanqueado por Rituals y el hotel ME by Meliá, que recientemente ha cambiado de manos en una transacción récord de 100 millones de euros.
Calidad suiza en paseo de Gràcia
Tissot, por su parte, es una de las firmas relojeras suizas más icónicas y con mayor volumen de ventas del mundo, fundada en 1853 en Le Locle, Suiza.
Su línea de negocio se centra en el lujo accesible, pues ofrece acabados del sello Swiss Made dentro de una horquilla de precios que suele oscilar entre los 300 y los 1.500 euros. Dentro de Swatch, comparte catálogo con firmas de alta gama como Omega, Longines o Breguet.
Antigua tienda Felgar de paseo de Gràcia
Felgar ocupó este espacio desde los años 70, cuando la firma familiar dio el salto a esta calle tras nacer en la Rambla en 1963, y su cierre el pasado 31 de julio puso fin a más de medio siglo de historia.
Se consumó el cierre de una de las últimas tiendas familiares que quedaban en la vía. Solo Santa Eulàlia, comandada por el elegante Lluís Sans, resiste ya como uno de los últimos refugios construidos para los barceloneses.
Las rentas aprietan
Tanto el aumento de las rentas como el insaciable apetito de los grandes grupos de moda han arrinconado a las grandes firmas familiares que un día definieron la identidad de la avenida.
Según el informe Main Streets Across the World de Cushman & Wakefield, la renta prime de la calle se situó en 2025 en 3.420 euros por metro cuadrado al año, un 8% más que el ejercicio anterior, lo que la mantiene como la calle comercial más cara de España, por delante de Serrano en Madrid.
Imagen de archivo de un reloj Tissot
La tasa de desocupación, pese al precio, apenas roza el 3%, debido al tirón del turismo, que puebla el paseo de Gràcia de un inagotable flujo de visitantes. Algunos de ellos, adinerados compradores que pican el anzuelo de la haute horlogerie y azuzan este vetusto negocio.
En España, el sector de la relojería de lujo ha mantenido un crecimiento constante una vez superada la crisis de 2008.
Según el informe del Observatorio Sectorial DBK de Informa, en 2025 el mercado creció un 6% hasta alcanzar los 2.135 millones de euros, apoyado en el auge del turismo de compras de alto poder adquisitivo, que sigue percibiendo los relojes como un valor refugio.
